El contenido de una sentencia no es muy claro para identificar si el sentenciado no solo era vecino de la víctima, sino que al parecer formaba parte de una corporación policiaca, lo cual facilitó para que cometiera el secuestro de un microempresario.
Después de 5 años de espera, finalmente una familia obtuvo algo de justicia por el secuestro del padre, quien en enero del 2020 fue sacado a punta de pistola de la taquería que atiende en la capital potosina, ya que uno de los 7 victimarios recibió medio siglo de estadía en la cárcel.
Todo se remonta al jueves 2 de enero de 2020 alrededor de las 22:15 horas, cuando el propietario del comercio se encontraba en el negocio ubicado en la capital, cortando carne del trompo, momento en que se estacionó frente al lugar una camioneta color blanca.
Del vehículo descendieron dos hombres, uno del lado del chofer y el otro del lado del copiloto, quienes portaban armas de fuego tipo metralleta y simultáneamente llegó un vehículo con placas de un estado limítrofe a San Luis Potosí, del cual bajaron cinco sujetos.
Posteriormente, uno de los hombres de la camioneta sequedó parado en la banqueta realizando acciones de vigilancia y en ese instante el otro criminal se acercó al dueño, lo amagó con el arma y le dijo: “¡ya te cargó la chingada, venimos por ti, salte hijo de tu puta madre! (sic)”.
Por temor a ser lesionado caminó hacia la calle, y en ese momento el sujeto les dijo a los demás secuestradores que los subieran a la camioneta, donde lo acostaron boca abajo sobre el piso, jalándole las manos hacia atrás colocándole unas esposas.
Una vez privado de la libertad lo movilizaron por alrededor de 10 minutos para enseguida detenerse frente a un domicilio, lugar donde fue llevado a una habitación, permaneció durante casi todo un día y durante ese tiempo fue custodiado primero por una mujer y después otro sujeto.
Durante ese tiempo le solicitaron números telefónicos para comunicarse con sus familiares, por lo que el 4 de enero del año 2020, en punto de las 12:27 horas, la hija del propietariorecibió una llamada telefónica en la cual el secuestrador le dijo “el señor está detenido y queremos dos millones de pesos para dejarlo en libertad”.
Posterior a esa llamada, del 4 al 7 de enero recibió 24 llamadas en las cuales solicitaba la entrega de dinero para la liberación de su padre, acordando un pago por 200 mil pesos, misma que fue entregada por un amigo del secuestrado el 7 de enero aproximadamente a las 21:43 horas.
Motivo por lo que el dueño del comercio fue liberado el 8 de enero, entre las 06.00 y 07:00 horas, en una población de un estado vecino. Durante el cautiverio, fue trasladado por lo menos a tres lugares distintos, los cuales se ubican en la zona limítrofe con otros estados.
JUSTICIA A MEDIAS
Derivado que la sentencia se encuentra en versión pública no es posible precisar algunos datos, pero por los indicios de la relatoría de los hechos, se presume que el crimen fue perpetrado por un grupo de policías de alguna corporación. Por un lado, lo esposaron cuando se lo llevaron y dijeron que estaba detenido al momento de comunicarse con la hija de la víctima.
Luego de analizar todas las pruebas, los testimonios, así como la condicionantes de modo, tiempo y lugar, en el tocaUG-ASA-128/2025 el Poder Judicial del Estado comprobó que el delincuente cometió el delito secuestro agravado.
Por tanto, le dictó sentencia condenatoria y le impuso una pena de 50 años de prisión ordinaria, así como una sanción pecuniaria de 4 mil unidades de medida y actualización que resulta en la cantidad de 347 mil 520 pesos.
Además, lo condenó al pago de la reparación del daño, por la cantidad de 200 mil pesos, que corresponde al efectivo entregado como pago de rescate durante la privación ilegal de la libertad en el 2020.
Si bien se obtuvo un porcentaje de justicia, a más de 5 años todavía siguen en las calles los 6 sujetos y la mujer que ayudaron al hoy sentenciado a cometer el secuestro. En el mejor de los casos, ojalá estén detenidos por otros ilícitos.


