Estados Unidos.— Matt y Maria Raine, padres de Adam Raine, un joven de 16 años que se quitó la vida en abril pasado, presentaron una demanda contra OpenAI y su CEO, Sam Altman, a quienes acusan de haber tenido responsabilidad en la muerte de su hijo, alegando que la inteligencia artificial generativa ChatGPT contribuyó al hecho.
Según la agencia EFE, la querella sostiene que el adolescente recibió “ayuda activa” de la herramienta de inteligencia artificial en la exploración de métodos de suicidio. Los padres argumentan que, en lugar de detectar señales de riesgo y actuar con protocolos de contención, la IA facilitó información peligrosa que pudo influir en la decisión final de Adam.
El documento legal también critica el lanzamiento de la versión más reciente del modelo, GPT-4o, señalando que OpenAI se apresuró a comercializarla “a pesar de fallos evidentes en sus sistemas de seguridad”, poniendo en riesgo a usuarios vulnerables, incluidos menores de edad.
“Adam era un joven brillante, curioso, que buscaba respuestas. En lugar de encontrar apoyo, se encontró con una herramienta que validó sus pensamientos más oscuros”, declaró la familia Raine en un comunicado.
La demanda, presentada en una corte federal, podría marcar un precedente en torno a la responsabilidad legal de las empresas tecnológicas en el uso y alcance de las inteligencias artificiales generativas, especialmente en temas de salud mental y seguridad de menores.
Hasta el momento, OpenAI no ha emitido comentarios públicos sobre el caso.
Este incidente reaviva el debate sobre los límites éticos y legales de la IA, así como la necesidad de implementar salvaguardas más estrictas para evitar que estas tecnologías sean utilizadas de forma perjudicial.
La comunidad tecnológica y de derechos digitales se mantiene atenta al desarrollo del caso, que podría influir en futuras regulaciones sobre inteligencia artificial a nivel global.


