Puede llamarse crisis humanitaria o cualquier otro concepto que permita dimensionar la gravedad del problema, pero la realidad es que las autoridades no han podido dar justicia, paz y un descanso para cientos de familias que esperan conocer la verdad de sus seres queridos.
Pasan los años y siguen acumulándose, tanto que durante el año 2024 el 5 por ciento del total de cadáveres recibidos por los servicios periciales y/o servicio médico forense del estado de San Luis Potosí no se lograron identificar.
Según un informe actualizado del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el año pasado el área especializada de la Fiscalía General del Estado (FGE) recibió 2 mil 036 cuerpos, de los cuales mil 690 son hombres, 325 mujeres y en 21 casos se consideró como indeterminado.
Es decir, por las condiciones en que arribaron los restos humanos no fue posible identificar el sexo de las víctimas mortales.
De los cuerpos que ingresaron al Servicio Médico Legal (Semele), mil 824 se reportaron como completos con conservación de tejidos blandos, de los cuales mil 521 corresponden a hombres y 303 a mujeres.
Asimismo, 50 se documentaron como cadáveres completos en estado de descomposición, de ellos 46 son de hombres y 4 corresponden a mujeres.
Estas condiciones suelen darse porque las víctimas fueron localizadas después de varias semanas y posiblemente se encontraban a la intemperie.
Aunque son los menos, ingresaron al sistema 15 cuerpos completos con exposición al fuego, de los cuales 13 corresponden a hombres y 2 a mujeres. Si bien puede tratarse de víctimas calcinadas de forma dolosa, el año pasado se reportaron varios accidentes automovilísticos donde algunos de los conductores murieron mientras se incendiaban las unidades colisionadas.
LAS CIFRAS MÁS CRUDAS
Los resultados del Censo Nacional de Procuración de Justicia Federal (CNPJF) 2025, señalan que los Servicios Periciales tramitaron el acceso de 45 cadáveres completos esqueletizados, de ellos 18 son hombres, 6 son mujeres y 21 ubicados como indeterminados.
La triste realidad del país que se replica en San Luis Potosí viene a continuación, pues 102 personas fallecidas no lograron identificarse, de las cuales 92 corresponden a hombres y 10 a mujeres.
Si bien esta cifra representa el 5 por ciento del total de cadáveres recibidos por los servicios periciales y/o servicio médico forense de la entidad potosina, 78 fueron remitidos a fosas comunes municipales y los 24 restantes seguramente se mantiene en bóvedas de refrigeración, ya que Inegi no lo precisa.
¿CÓMO BUSCARLOS?
Si bien la FGE lleva a cabo acciones para identificar a las víctimas al rastrear el paradero de los familiares o cotejar las huellas dactilares con la base de datos del Instituto Nacional Electoral (INE), existe otra posibilidad para alcanzarlo. Se trata de la Comisión Nacional de Identificación Humana (CNIH).
Está conformado por especialistas en antropología física,biología, arqueología, genética, lofoscopía y criminalística de campo quienes realizan el análisis de personas fallecidas y elementos óseos sin identificar que se encuentran enpanteones, SEMEFOS y otros centros de resguardo. Además, apoyo en la recuperación de restos en fosasclandestinas y sitios de difícil acceso.
Su intervención se basa en una serie de pasos consistentes en: análisis de datos; entrevistas y registro; búsqueda y localización; recuperación o exhumación de cuerpos o restos de personas; análisis postmortem; genética; lofoscopía; y restitución digna.
La restitución digna es la última etapa en el proceso de identificación humana y tiene como objetivo garantizar que los restos de una persona fallecida sean entregados a su familia con respeto, sensibilidad y en apego a sus creencias y tradiciones, precisa la CNIH, dependiente de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas (CNBP).
Dicho proceso es responsabilidad de las fiscalías y procuradurías, en coordinación con los servicios forenses y las comisiones de búsqueda, quienes aseguran que la entrega se realice de manera digna y con el debido acompañamiento.


