21 julio, 2026

Pacientes renales denuncian suspensión de trasplantes en el Hospital Central de SLP

29 septiembre, 2025

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San Luis Potosí, S.L.P.- Pacientes con insuficiencia renal crónica y sus familiares alzaron la voz ante lo que consideran un abandono institucional por parte de las autoridades de salud del estado.
Denuncian que, pese a múltiples promesas, el Hospital Central “Dr. Ignacio Morones Prieto” continúa sin contar con la autorización necesaria para reanudar los trasplantes de riñón, lo que ha prolongado la angustia de cientos de personas que dependen de este procedimiento para sobrevivir.
Arely Jazmín Gutiérrez Saldaña, paciente renal desde hace 14 años, compartió su testimonio con evidente frustración. «Yo ya fui trasplantada, pero perdí mi injerto. Estoy esperando un segundo trasplante desde la pandemia y el hospital sigue cerrado para estos procedimientos. Nos dijeron que en noviembre del año pasado se reanudaría, pero seguimos esperando», declaró.
Arely subrayó que no solo adultos enfrentan esta espera interminable, sino también menores de edad. “Hay una niña internada de apenas 4 años. Lo hacemos por todos, pero principalmente por los niños. Esta es una necesidad, no un capricho”, añadió.
La situación va más allá de la falta de trasplantes. Los pacientes también enfrentan un desabasto de medicamentos esenciales. “Nos ayudaban con medicamentos, pero últimamente ya no hay. Nos faltan pastillas para el corazón, para el azúcar, para la presión”, denunció Arely.
El caso de Heidi Escobedo Ramírez, una niña de 9 años con insuficiencia renal crónica, también ilustra la dura realidad que viven las familias. Su madre, Rosaura Ramírez Otero, compartió entre lágrimas cómo la enfermedad ha afectado profundamente a su hija.
“Desde que enfermó ha estado muy triste, en depresión. Lo único que pide es un riñón. Está en la lista de espera, pero es muy larga. Esperamos que si llegan donadores, sea una de las beneficiadas”, dijo.
Rosaura explicó que la niña ha tenido que ausentarse de la escuela durante gran parte del año debido a infecciones frecuentes y complicaciones con los catéteres. “Los médicos nos dicen que mientras use catéteres, el riesgo de complicaciones es mayor. Es muy duro”.
El tratamiento también representa una carga económica considerable. “Cada hemodiálisis costaba mil 500 pesos. Hemos recibido ayuda del Bienestar, pero los medicamentos y cuidados adicionales siguen siendo muy caros”, explicó.
Según datos compartidos por los propios afectados, se estima que alrededor de 200 pacientes provenientes de distintos municipios del estado se encuentran actualmente en la misma situación: a la espera de un trasplante que no puede realizarse por la falta de licencia operativa en el Hospital Central. Aseguran que al menos 10 personas han fallecidodurante esta espera prolongada.
Las familias reiteraron su exigencia a las autoridades estatales y federales para que se concrete, sin más demoras, el trámite administrativo que permitiría reactivar los trasplantes renales en el hospital. «Estamos cansados de promesas. Queremos soluciones ya», concluyó Arely.