San Luis Potosí, SLP.- La secretaria de Finanzas, Ariana García Vidal, expuso que el gobierno estatal continúa enfrentando una presión presupuestal considerable para cubrir la nómina del sistema de telesecundarias, un gasto que —dijo— no ha podido estabilizar ni coordinar plenamente con la Federación. Detalló que el pago anual asciende a alrededor de dos mil doscientos millones de pesos, monto que describió como “en números francos”, mientras que las aportaciones federales siguen siendo insuficientes. “Nosotros nos regalan… un apoyo como de seiscientos millones, ochocientos millones”, afirmó, subrayando que el déficit recae directamente en las finanzas locales.
La funcionaria señaló que los recursos federales llegan con etiquetas para otros programas, pero aun así deben redirigirse al pago de salarios. “Lo podríamos utilizar en otro tipo de situaciones, pero se utiliza para pago de la nómina”, dijo, explicando que esto limita la capacidad de cumplir con otras obligaciones. Añadió que esta situación ha convertido al sistema de telesecundarias en un gasto rígido que cada año exige aportaciones extraordinarias del Estado. Cuando la Federación reduce su apoyo, señaló, el impacto se siente de inmediato: “Todo el excedente… lo paga el Estado”.
García Vidal indicó que el origen del desequilibrio está en la disparidad entre los pagos que efectúa el Estado y lo que la Federación reconoce como válido después de la federalización de la nómina. Explicó que diversos bonos y prestaciones quedaron fuera de los registros federales, aunque siguen siendo parte del salario del personal docente. “Traen bonos y traen algún tipo de prestaciones que ahora la Federación no quiere reconocer o ya no reconoce”, expresó. Esto ha generado presiones constantes entre las exigencias de los maestros y la negativa federal a absorber esos montos.
La secretaria comentó que ha sostenido reuniones con Hacienda y la SEP para intentar armonizar la información, pero admitió que aún no existe una conciliación concreta. “Necesitamos conciliar la información que ellos tienen con la información que nosotros tenemos”, señaló, advirtiendo que el desfase complica no solo las cuentas estatales, sino también el clima laboral, especialmente ante la exigencia magisterial de que se reconozcan completamente sus prestaciones.
Al abordar el panorama para 2026, García Vidal anticipó que la situación persistirá. A la pregunta de si el Estado continuará cubriendo la nómina, respondió: “Sí, claro”. Mencionó que el único factor variable será la disponibilidad del Ramo 180, cuyos recursos pueden aliviar parcialmente la carga financiera, aunque son irregulares. “Este año fue un gran año… pero el año que yo inicié… nos fue muy mal”, comentó, calificando la experiencia como una “moraleja” sobre la inestabilidad de los fondos extraordinarios.
La titular de Finanzas reconoció además que la falta de datos precisos por parte de la Federación complica la planeación anual y obliga a mantener una gestión constante. Afirmó que, aunque existe la intención de respaldar a los docentes, las diferencias con el gobierno federal siguen sin un camino definido para resolverse. “Vamos a apoyar a los profesores… para que la Federación los pueda reconocer y no les quiten nada”, aseguró, aunque admitió que esta postura no resuelve el problema estructural: el Estado sigue cubriendo gastos que no le corresponden formalmente.
Finalmente, García Vidal señaló que esta carga financiera influye en otras decisiones presupuestales del gobierno, desde posibles créditos hasta el cierre del ejercicio fiscal y la atención de prioridades adicionales. La falta de reconocimiento federal de prestaciones históricas, sumada al déficit recurrente, mantiene a San Luis Potosí en una situación vulnerable. Aunque insistió en que será necesario “mucha gestión y mucha comunicación con la Federación”, dejó claro que, por ahora, el costo de las telesecundarias continúa recayendo casi por completo en el Estado.


