San Luis Potosí, SLP.- El gobernador Ricardo Gallardo Cardona desestimó la propuesta del diputado Cuauhtli Fernando Badillo Moreno —presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Congreso— para incorporar formalmente al Poder Legislativo en las Mesas de Coordinación para la Construcción de la Paz. Aunque la iniciativa buscaba abrir un espacio de participación directa para los diputados en las decisiones de seguridad, el mandatario estatal la consideró poco viable y sostuvo que sería “difícil” que los legisladores aporten técnicamente en un entorno dominado por mandos operativos.
Gallardo explicó que estas mesas funcionan como espacios estrictamente técnicos, integrados por autoridades con responsabilidad operativa, como la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional, la Guardia Civil Estatal y la Fiscalía General del Estado. Desde su perspectiva, incorporar a legisladores podría no generar utilidad alguna. “Es muy difícil que tenga un legislador un criterio para las mesas de seguridad”, subrayó.
Según el gobernador, la dinámica de las Mesas se centra en análisis tácticos y operativos que requieren una preparación específica, razón por la cual la presencia de diputados podría llevar a que se “pierdan” en discusiones especializadas. Por ello insistió en que el Congreso debe desempeñar su función revisora y normativa a partir de las propuestas que emanen de estos encuentros, en lugar de participar directamente en ellos.
En ese sentido, Gallardo defendió que la conducción institucional debe mantenerse clara: primero las Mesas definen los temas prioritarios y, posteriormente, el Legislativo analiza y procesa las propuestas. “La mesa de seguridad es la que debe proponerle los temas al legislativo que ocupa la mesa”, remarcó el gobernador, reforzando la idea de que existen límites bien establecidos para cada poder.
Desde la óptica del diputado Badillo, su planteamiento busca fortalecer la coordinación entre poderes y permitir que el Congreso tenga acceso puntual a la información y estrategias de seguridad, lo que —asegura— podría traducirse en decisiones más sólidas. Ha señalado también que, aunque la integración formal requeriría un análisis jurídico, actualmente los legisladores pueden presentar propuestas y acudir de manera ocasional sin modificar la normatividad.
A pesar del desencuentro, Gallardo enfatizó que la colaboración interinstitucional continuará, pero respetando los ámbitos de acción definidos constitucionalmente. Aseguró que el Ejecutivo seguirá rindiendo cuentas y enviando iniciativas derivadas del trabajo de las Mesas, mientras el Congreso mantendrá su labor de revisión y aprobación.
Finalmente , el mandatario reiteró que la clave de una estrategia de seguridad eficiente es que cada poder asuma el rol que le corresponde. “Cada quien tiene que hacer su trabajo”, concluyó, al afirmar que, aunque la intención del diputado Badillo puede ser legítima, no encaja con la operatividad actual de las Mesas de Construcción de la Paz.


