21 julio, 2026

5 de diciembre: el mundo alza la voz por la salud del suelo ante creciente degradación global

5 diciembre, 2025

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Día Mundial del Suelo: clave para un planeta saludable

San Luis Potosí, SLP. – Cada 5 de diciembre se celebra el Día Mundial del Suelo, una jornada destinada a concienciar al mundo sobre la relevancia de mantener suelos sanos —no solo para la agricultura—, sino para el bienestar del ecosistema, la seguridad alimentaria y el futuro del planeta.

Origen y propósito de la celebración

La idea surgió en 2002 por recomendación de la International Union of Soil Sciences (IUSS).

Bajo el liderazgo del Reino de Tailandia, y con el respaldo de la Food and Agriculture Organization of the United Nations (FAO) a través de la Global Soil Partnership, se impulsó oficialmente la creación de una fecha internacional.

En diciembre de 2013, la United Nations General Assembly aprobó la jornada, y 2014 marcó su primer año como celebración oficial.

El propósito: visibilizar la importancia del suelo como recurso vital, finito y esencial para la vida, la producción de alimentos, el agua, la biodiversidad y la mitigación del cambio climático.

Datos actualizados sobre la salud del suelo — 2025

Para 2025, los datos resaltan aún más la urgencia de actuar:

  • Más del 95 % de nuestros alimentos provienen directamente del suelo.
  • A escala global, se estima que un 33 % de los suelos están degradados.
  • Formar apenas 2-3 cm de suelo fértil puede llevar hasta 1 000 años.

Suelos saludables albergan una enorme biodiversidad: en una simple porción de tierra hay más organismos vivos que personas en la Tierra.

Con una gestión sostenible del suelo, podría aumentarse la producción de alimentos hasta en un 58 %.

Además, recientes alarmas globales advierten que, si continúa la degradación acelerada, para 2050 podría verse comprometido gravemente el suelo como recurso vital.

⚠️ ¿Qué está provocando la degradación y erosión de suelos?

Aunque algunos procesos de erosión son naturales (viento, lluvia, sequías), en las últimas décadas las actividades humanas han acelerado gravemente la degradación del suelo. Entre los principales factores:

Agricultura intensiva: la búsqueda de mayores rendimientos sin rotación, sin descanso del suelo, con uso excesivo de agroquímicos y sin prácticas de conservación.

Deforestación y cambio de uso del suelo: tala indiscriminada, urbanización, expansión de tierras agrícolas o ganaderas quitan cobertura vegetal esencial.

Manejo inadecuado del agua y contaminación: prácticas de riego deficiente, salinización, pérdida de nutrientes, compactación —que afectan la estructura del suelo y su capacidad para retener agua y vida.

Estas malas prácticas reducen la fertilidad, aceleran la erosión, degradan la biodiversidad del suelo y amenazan la seguridad alimentaria global.

Por qué es vital proteger el suelo: su papel en seguridad alimentaria, clima y biodiversidad

Suelos sanos garantizan producción de alimentos nutritivos y en cantidad suficiente —algo esencial, dado que para 2050 la producción agrícola global debe aumentar fuertemente.

Son reservorios inmensos de biodiversidad subterránea: bacterias, hongos, lombrices y otros organismos que regulan procesos ecológicos vitales: descomposición de materia orgánica, reciclaje de nutrientes, retención de agua, control de plagas naturales.

Contribuyen a la mitigación del cambio climático: los suelos almacenan carbono, regulan ciclos de agua y pueden reducir emisiones si se gestionan adecuadamente.

Aseguran el abastecimiento de agua dulce: su estructura favorece la infiltración, retención y regulación hídrica, lo que beneficia ecosistemas, agricultura y poblaciones.

Qué se puede hacer (y ya se hace) para cuidar los suelos

Según especialistas y organizaciones internacionales, estas prácticas deben fortalecerse:

  • Adoptar agricultura sostenible: rotación de cultivos, labranza mínima, cobertura vegetal, uso de abonos orgánicos, compost —en lugar de depender exclusivamente de agroquímicos.
  • Proteger zonas naturales y evitar la deforestación descontrolada o la urbanización irracional.
  • Fomentar políticas públicas que reconozcan al suelo como recurso estratégico: protección legal, monitoreo de su salud, restauración de suelos degradados.
  • Impulsar educación ambiental y sensibilización —como lo hace el Día Mundial del Suelo— para que la población comprenda su valor y participe en su conservación.

Un llamado al 2025 y más allá

Este 5 de diciembre, bajo el lema actual (por ejemplo, en años recientes: Keep Soil Alive, Protect Soil Biodiversity), la comunidad internacional vuelve sus ojos hacia el suelo: ese recurso invisible pero vital que sostiene la vida, la producción de alimentos, el agua, el clima y la biodiversidad.

En un contexto global donde ya un tercio de los suelos están degradados y la presión sobre la tierra aumenta, proteger y restaurar los suelos es más urgente que nunca. Este día no es solo simbólico: es una advertencia —y una oportunidad— para cambiar nuestro vínculo con la tierra y asegurar un futuro sostenible.

Hoy, invitamos a productores, gobiernos, organizaciones y ciudadanos a reflexionar y actuar: por nosotros, por la naturaleza, por las futuras generaciones.