Por Ingrid Guadalupe Meza Pardo
¿Alguna vez te has preguntado si de verdad tu shampoo sin sulfatos es realmente mejor, si tu acondicionador de verdad “repara” el cabello dañado o si una mascarilla casera puede hidratar tu cabello más que cualquier producto? Estamos de acuerdo que hoy en día existe un mundo de cuidado capilar lleno de promesas, pero no todas están respaldadas por la ciencia. Por ello, hoy voy a contarte que hay detrás de lo que usamos todos los días.
El shampoo es, en esencia un detergente que está formulado para limpiar el cuero cabelludo y las hebras del cabello. Los más comunes contienen sulfatos, compuestos que generan espuma y eliminan la grasa y la suciedad. Sólo que tienen un problema, en cabellos tratados o muy secos pueden resultar muy agresivos y quitar hasta los aceites que protegen la fibra capilar.
Por eso han tomado auge los shampoos sin sulfatos, que son mucho más suaves. Podrías preguntarte y ¿son mejores? Bueno, esto depende, si tu cabello es frágil o está tenido, puede ser mejor en estos casos; pero si tienes cabello graso o necesitas limpieza profunda, un shampoo con sulfatos es más útil.
Ahora bien, seguramente has escuchado en más de un comercial que este acondicionador “repara el cabello dañado”, pero la ciencia nos dice otra cosa: el cabello es tejido muerto, no puede regenerarse como la piel. Lo que si pueden hacer los acondicionadores es cubrir la fibra capilar con lípidos y agentes suavizantes que disminuyen la fricción entre las hebras, facilitando el desenredo y dando una sensación de suavidad y brillo. En pocas palabras: no es que reparen lo que está roto, sólo hacen que tu cabello se vea y se sienta mejor.
Otro término que se ha vuelto muy popular es “mantener tu cabello hidratado”. Déjame decirte que para esta parte la fibra capilar no absorbe agua de forma permanente. Lo que hacen las mascarillas y cremas es formar una película protectora que retiene la húmedad por más tiemposuavizando la cutícula. Por ello es que la sensación de tener un cabello hidratado dura mientras mantengas un uso constante del producto.
De igual forma, abundan los shampoos “orgánicos, naturales o veganos”, y aunque muchos usan ingredientes muy buenos como aceites vegetales o extractos de plantas, no siempre son más efectivos que una fórmula convencional. Te cuento que aquí lo importante no es si el producto es natural o sintético, sino que es lo que contiene, ya que un balance de limpiadores, humectantes y agentes acondicionadores es lo que realmente va a hacer la diferencia.
En conclusión, el cuidado del cabello está lleno de mitos y leyendas que pueden llegar a confundirnos, pero la cienciahoy en día nos permite tomar mejores decisiones:
Con esto cerramos estas pequeñas columnas sobre el cabello, donde pudimos comprobar que la ciencia no es solamente la que se hace en los laboratorios, sino que también la puedes tener en casa, en algo tan común como lo es tu rutina de cuidado del cabello.


