Mundo.- Cada 4 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Obesidad, una fecha impulsada por la Federación Mundial de la Obesidad para generar conciencia sobre el impacto que esta enfermedad tiene en la salud pública y promover acciones concretas a nivel individual y colectivo.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad ha alcanzado proporciones epidémicas en el mundo. Desde 1975 su prevalencia se ha triplicado y, en la última década, las cifras continúan en aumento. A nivel global, más de mil millones de personas viven actualmente con obesidad —entre adultos, niños y adolescentes—, lo que la convierte en uno de los principales desafíos sanitarios del siglo XXI.
En México, la situación es especialmente alarmante. Datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) señalan que más del 70% de los adultos presentan sobrepeso u obesidad, mientras que el problema afecta también a uno de cada tres niños y adolescentes, posicionando al país entre los primeros lugares a nivel mundial.
¿Qué es la obesidad?
La obesidad se define como una acumulación anormal o excesiva de grasa corporal que puede ser perjudicial para la salud. Generalmente se evalúa mediante el Índice de Masa Corporal (IMC), considerando obesidad cuando el IMC es igual o superior a 30 kg/m².
Se trata de una enfermedad crónica que incrementa significativamente el riesgo de padecer:
• Diabetes tipo 2
• Hipertensión arterial
• Enfermedades cardiovasculares
• Dislipidemias (colesterol y triglicéridos elevados)
• Apnea del sueño
• Problemas osteoarticulares
• Algunos tipos de cáncer
Tipos de obesidad y sus características
Especialistas distinguen diferentes tipos de obesidad según la distribución de la grasa y su causa:
1. Obesidad androide o abdominal
• También conocida como “tipo manzana”.
• La grasa se concentra en el abdomen.
• Más frecuente en hombres.
• Asociada a mayor riesgo cardiovascular y metabólico.
2. Obesidad ginoide
• Conocida como “tipo pera”.
• La grasa se acumula en caderas y muslos.
• Más común en mujeres.
Menor riesgo cardiovascular en comparación con la abdominal, pero puede provocar problemas circulatorios y articulares.
3. Obesidad mórbida
• IMC igual o superior a 40.
• Implica alto riesgo de complicaciones graves.
• Puede requerir tratamiento médico especializado, incluso cirugía bariátrica.
4. Obesidad infantil
• Se presenta en niños y adolescentes.
• Incrementa la probabilidad de obesidad en la vida adulta.
• Asociada a diabetes temprana, problemas emocionales y bajo rendimiento físico.
5. Obesidad secundaria
• Derivada de enfermedades hormonales (como hipotiroidismo) o uso de ciertos medicamentos.
• Requiere diagnóstico médico específico.
• Prevención y retos actuales
Aunque la alimentación equilibrada y la actividad física regular siguen siendo pilares fundamentales para prevenir la obesidad, expertos subrayan que el enfoque debe ser integral. Se requiere:
• Educación nutricional desde edades tempranas.
• Regulación efectiva de productos ultraprocesados.
• Espacios públicos seguros para la actividad física.
• Atención médica accesible y libre de estigmatización.
En el marco del Día Mundial de la Obesidad, la comunidad internacional insiste en que combatir esta enfermedad no es solo una cuestión de voluntad individual, sino de políticas públicas efectivas que permitan mejorar la calidad de vida de millones de personas en el mundo.


