Yucatán, México. Lo que durante años ha sido considerado un problema ambiental en las costas del Caribe mexicano podría convertirse en parte de la solución para proteger el agua. Investigadores de la Facultad de Química de la Universidad Autónoma de Yucatán desarrollan membranas de filtración elaboradas con sargazo, plástico PET reciclado y residuos orgánicos, capaces de absorber diversos contaminantes presentes en cuerpos de agua.
El proyecto busca ofrecer una alternativa sustentable para enfrentar uno de los mayores desafíos ambientales de Yucatán: preservar la calidad de sus acuíferos y cenotes, que forman parte de uno de los sistemas de agua subterránea más importantes de América Latina.
*¿Qué es el sargazo?*
El sargazo es un tipo de alga marina flotante de color café que se desarrolla de manera natural en el océano Atlántico. En los últimos años, enormes cantidades han llegado a las costas del Caribe mexicano debido a diversos factores ambientales y oceanográficos.
Cuando el sargazo se acumula en las playas y comienza a descomponerse, genera malos olores, afecta los ecosistemas costeros, impacta al turismo y representa un reto para las autoridades encargadas de su recolección y disposición final. Debido a los grandes volúmenes que arriban cada temporada, científicos han buscado nuevas formas de reutilizar este material en proyectos de economía circular.
*Filtros elaborados con residuos reutilizados*
La investigación consiste en fabricar membranas de filtración utilizando botellas de plástico PET recicladas, sargazo y otros residuos orgánicos. A diferencia de los filtros tradicionales, estos materiales fueron diseñados para no solo retener partículas, sino también absorber contaminantes presentes en el agua.
El coordinador del proyecto, Irving González, explicó que la intención es aprovechar biomasa que normalmente termina como desecho, como el sargazo y residuos provenientes de cítricos, para desarrollar membranas con mayor capacidad de absorción.
*Buscan eliminar diversos contaminantes*
Las membranas están siendo desarrolladas para remover microplásticos, metales pesados, tintes industriales e incluso residuos de medicamentos presentes en fuentes de agua.
Como parte del proyecto, la estudiante de la Maestría en Ciencias Químicas y Bioquímicas, Maricarmen Chan, trabaja con una membrana elaborada a partir de pectina obtenida de residuos cítricos y funcionalizada con óxido de cobre, con el objetivo de incrementar su capacidad para captar contaminantes.
Asimismo, la investigación incorpora procesos de absorción e intercambio iónico que permiten capturar sustancias potencialmente peligrosas para el medio ambiente.
*Protección de cenotes y acuíferos*
Otra línea de investigación se enfoca en desarrollar membranas capaces de intercambiar iones con metales pesados como el cadmio y el plomo, contaminantes detectados en algunos cuerpos de agua de la región.
La estudiante Martha González explicó que esta tecnología podría contribuir a disminuir la presencia de estos elementos en cenotes y otras fuentes de abastecimiento.
Además de buscar soluciones para el tratamiento del agua, el proyecto pretende dar un nuevo uso al sargazo, al plástico PET y a otros residuos que normalmente serían desechados, impulsando alternativas de aprovechamiento sustentable.
Aunque la tecnología aún se encuentra en desarrollo, los investigadores confían en que estos materiales puedan convertirse en una herramienta para fortalecer la protección de los acuíferos y cenotes de Yucatán frente a los desafíos que representa la contaminación del agua.


