24 julio, 2026

24 de julio: el tequila brinda por su día

24 julio, 2026

Compartir nota:

Facebook
Twitter
WhatsApp

Tequila: cinco estilos, una tradición mexicana que conquista al mundo

Cada 24 de julio, el Día Internacional del Tequila celebra una bebida protegida por su origen, elaborada con agave azul y convertida en símbolo cultural de México.

El tequila no solo se distingue por el color que adquiere dentro de una botella. Su sabor, aroma y personalidad dependen del porcentaje de azúcares procedentes del agave, del proceso de elaboración y, especialmente, del tiempo que permanece en contacto con recipientes de madera.

Cada 24 de julio, el Día Internacional del Tequila brinda la oportunidad de conocer la historia y diversidad de este destilado mexicano que ha cruzado fronteras y conquistado mercados internacionales. Aunque se trata de una conmemoración popular y no de una fecha proclamada oficialmente por la UNESCO, coincide en el calendario cultural con el reconocimiento mundial otorgado al territorio donde nació esta tradición.

En 2006, la UNESCO incorporó el Paisaje de agaves y las antiguas instalaciones industriales de Tequila a la Lista del Patrimonio Mundial. El sitio comprende cultivos de agave azul, destilerías, fábricas, haciendas y vestigios arqueológicos ubicados entre las faldas del volcán de Tequila y el valle del Río Grande de Santiago, en Jalisco.

Del campo a la botella

La elaboración comienza con el Agave tequilana Weber variedad azul, planta que necesita varios años para alcanzar la madurez. Cuando está lista, los jimadores cortan sus hojas para extraer la cabeza o “piña”, donde se concentran los azúcares.

Las piñas son cocidas para transformar sus componentes en azúcares fermentables. Posteriormente se trituran, se extraen los jugos, se fermentan con levaduras y se destilan. Dependiendo del producto buscado, el líquido puede embotellarse después de la destilación o descansar durante meses o años en recipientes de madera.

Para recibir legalmente el nombre de tequila, la bebida debe cumplir la normativa mexicana y elaborarse dentro del territorio protegido por la Denominación de Origen Tequila, que abarca municipios autorizados de Jalisco y determinadas zonas de Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Tamaulipas.

Dos categorías que no deben confundirse

Antes de hablar de blanco, reposado o añejo, es necesario distinguir sus dos categorías:

  • Tequila 100% de agave: todos sus azúcares fermentables proceden exclusivamente del agave azul. Debe producirse y embotellarse dentro del territorio protegido.
  • Tequila: también conocido comercialmente como “mixto”, aunque esa palabra no constituye su denominación oficial. Al menos 51% de sus azúcares debe proceder del agave azul y el porcentaje restante puede provenir de otras fuentes permitidas.

La categoría indica de dónde proceden los azúcares empleados en la fermentación; la clase, en cambio, revela el tratamiento recibido después de la destilación.

Las cinco clases y sus características

Blanco o plata: Es transparente y generalmente se embotella después de la destilación. Puede permanecer hasta dos meses en recipientes de roble o encino. Conserva con mayor claridad los aromas del agave cocido y suele presentar notas herbales, cítricas, especiadas o minerales. Por su frescura, se utiliza tanto para beber solo como en coctelería.

Joven u oro: Resulta de mezclar tequila blanco con productos tequileros reposados, añejos o extra añejos. También puede obtener su color y suavidad mediante procedimientos permitidos por la normativa. Su perfil suele ser más dulce, ligero y accesible, aunque sus características cambian considerablemente entre marcas.

Reposado: Permanece por lo menos dos meses en recipientes de roble o encino. El contacto con la madera le aporta un tono dorado y notas de vainilla, caramelo y especias, sin ocultar completamente el sabor del agave. Representa un punto intermedio entre la frescura del blanco y la complejidad de los tequilas envejecidos.

Añejo: Debe madurar durante un mínimo de un año en recipientes de roble o encino con capacidad máxima de 600 litros. Presenta un color ámbar más intenso, cuerpo robusto y aromas asociados con madera, frutos secos, cacao, vainilla o caramelo. Generalmente se recomienda beberlo lentamente para apreciar su evolución aromática.

Extra añejo: Su maduración es de por lo menos tres años en recipientes de roble o encino de hasta 600 litros. Es la clase con mayor tiempo de envejecimiento y suele desarrollar tonos oscuros, textura sedosa y sabores profundos de madera tostada, chocolate, café, frutas maduras y especias. Su perfil puede acercarse al de otros destilados de larga crianza.

Una celebración con responsabilidad

El tequila forma parte de la historia agrícola, industrial y gastronómica de México. También representa el trabajo de agaveros, jimadores, maestros tequileros, productores y comunidades que han conservado sus técnicas durante generaciones.

El Día Internacional del Tequila puede celebrarse con recorridos culturales, visitas a museos, actividades gastronómicas o degustaciones informadas. Para reconocer un producto auténtico, es importante revisar que la botella incluya la palabra tequila, su categoría, clase, graduación alcohólica y la contraseña oficial NOM, que identifica al productor autorizado.

Aunque tradicionalmente se acompaña con sal y limón, cada clase ofrece aromas y sabores propios que pueden disfrutarse sin complementos. En cualquier caso, su consumo debe ser moderado y exclusivo para personas mayores de edad.

#DíaDelTequila