Ciudad de México.– Aunque en abril la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México presentó al denominado perro “caramelo” como una supuesta «nueva raza de perro mexicano», especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aclararon que, hasta el momento, México únicamente cuenta con tres razas caninas oficialmente reconocidas: el chihuahueño, el xoloitzcuintle y el calupoh o perro lobo mexicano.
El académico de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM, Elizardo Valadez Franco, explicó que el reconocimiento oficial de una raza no depende de su popularidad o apariencia, sino de un proceso científico que incluye estudios genéticos, antecedentes históricos y estándares internacionales.
Precisó que la Federación Canófila Mexicana (FCM) es la institución encargada de determinar si un perro puede ser reconocido como raza mediante investigaciones como el mapeo genético y el análisis de evidencia histórica y arqueológica, mientras que la Federación Cinológica Internacional (FCI) establece los estándares oficiales que deben cumplir las razas caninas a nivel mundial.
*Las tres razas mexicanas oficialmente reconocidas*
*Chihuahueño, el perro mexicano más pequeño del mundo*
El chihuahueño, conocido internacionalmente como Chihuahua, es originario del estado de Chihuahua y es considerado la raza de perro más pequeña del mundo. Se relaciona con el antiguo Techichi, perro criado por culturas prehispánicas como los toltecas y posteriormente los mexicas.
Es un perro de gran inteligencia, muy alerta, valiente y profundamente apegado a su familia, características que lo han convertido en una de las razas más populares del planeta.
Entre sus principales características destacan:
• Altura de 15 a 23 centímetros.
• Peso ideal entre 1.5 y 3 kilogramos.
• Esperanza de vida de 12 a 20 años.
• Temperamento vivaz, leal, protector e inteligente.
La FCI reconoce dos variedades oficiales de esta raza:
• Chihuahua de pelo corto o pelo liso, con pelaje fino y brillante.
• Chihuahua de pelo largo, con pelo sedoso y flecos en orejas, cuello, patas y cola.
Aunque de manera comercial suelen escucharse nombres como cabeza de manzana, cabeza de venado, toy, mini, tacita de té o micro Chihuahua, estas denominaciones no representan razas ni variedades oficialmente reconocidas, sino únicamente descripciones utilizadas por algunos criadores.
*Xoloitzcuintle, patrimonio vivo de México*
El xoloitzcuintle es considerado una de las razas más antiguas del continente americano y un símbolo de la identidad cultural mexicana. Diversas civilizaciones mesoamericanas lo consideraban un animal sagrado vinculado con Xólotl, deidad asociada con el inframundo y guía de las almas.
Se distingue por ser un perro tranquilo, inteligente, reservado con personas desconocidas y extremadamente fiel a su familia.
Entre sus características destacan:
• Esperanza de vida de 13 a 18 años.
• Excelente perro de compañía y guardián.
• Requiere cuidados especiales de la piel cuando pertenece a la variedad sin pelo.
La raza presenta tres tamaños oficialmente reconocidos:
• Miniatura, con una altura de 25 a 35 centímetros.
• Intermedio, entre 36 y 45 centímetros.
• Estándar, de 46 a 60 centímetros.
Cada uno de estos tamaños puede presentarse en dos variedades:
• Sin pelo (lampiño), la más conocida internacionalmente.
• Con pelo, también reconocida oficialmente por la FCI.
*Calupoh, el perro lobo mexicano*
La tercera raza mexicana reconocida es el calupoh, también conocido como perro lobo mexicano, cuyo desarrollo moderno se inspiró en representaciones de perros lobo presentes en códices y vestigios arqueológicos prehispánicos.
Es una raza de gran tamaño, elegante y atlética, reconocida oficialmente por la Federación Canófila Mexicana.
Entre sus principales características destacan:
• Altura de entre 55 y 75 centímetros.
• Peso aproximado de 25 a 40 kilogramos.
• Esperanza de vida de 12 a 14 años.
• Temperamento equilibrado, inteligente, leal, protector y reservado con extraños.
• Requiere ejercicio diario y una adecuada socialización.
A diferencia del chihuahueño y del xoloitzcuintle, el calupoh no cuenta con variedades oficiales reconocidas, aunque pueden observarse diferencias naturales entre machos y hembras y ligeras variaciones dentro de su característico pelaje negro.
*¿Por qué el perro «caramelo» no puede ser considerado una raza?*
El especialista de la UNAM explicó que el denominado perro «caramelo», nombre popularizado principalmente en Brasil para describir a perros mestizos de color miel o café claro, no posee un estándar genético definido.
Indicó que al cruzar dos ejemplares con estas características, las crías presentan diferencias importantes en tamaño, color, estructura corporal y temperamento, por lo que no existe la uniformidad genética necesaria para clasificarlo como una raza.
Además, señaló que tampoco existen antecedentes históricos ni investigaciones científicas suficientes que respalden su reconocimiento oficial.
*La adopción responsable sigue siendo el mayor reto*
Finalmente, Valadez Franco consideró positiva cualquier iniciativa que promueva el bienestar de los animales; sin embargo, enfatizó que el reconocimiento de nuevas razas no resolverá problemas como el abandono y la sobrepoblación canina.
Subrayó que estos desafíos requieren estrategias integrales en las que participen autoridades, médicos veterinarios, organizaciones protectoras y la sociedad en general, fomentando la adopción responsable, la esterilización y la tenencia responsable de mascotas como las acciones más efectivas para mejorar el bienestar animal en México.


