*Más de 600 millones de personas viven sin acceso al mar: la ONU llama a atender los desafíos de los países en desarrollo sin litoral*
* Día Internacional de Concienciación sobre las Necesidades Especiales de Desarrollo y los Desafíos de los Países en Desarrollo sin Litoral*
Ciudad de México. La ubicación geográfica continúa siendo uno de los factores que más influyen en las oportunidades de desarrollo de un país. Mientras las economías con acceso al mar cuentan con mayores facilidades para integrarse al comercio internacional, 32 países en desarrollo carecen de salida directa al océano, una condición que incrementa los costos logísticos, limita las inversiones y frena su crecimiento económico.
Para visibilizar esta realidad, cada 6 de agosto se conmemora el Día Internacional de Concienciación sobre las Necesidades Especiales de Desarrollo y los Desafíos de los Países en Desarrollo sin Litoral, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), cuya primera conmemoración tuvo lugar en 2025 durante la Tercera Conferencia sobre los Países en Desarrollo sin Litoral.
Actualmente, más de 600 millones de personas habitan en estas naciones, distribuidas en África, Asia, Europa y América del Sur, donde la ausencia de costas marítimas representa una desventaja estructural para competir en la economía mundial.
*La geografía también puede generar desigualdad*
Los Países en Desarrollo sin Litoral (PDSL) dependen completamente de las carreteras, ferrocarriles, puertos y aduanas de los países vecinos para exportar e importar mercancías. Cada frontera implica nuevos trámites, inspecciones, tiempos de espera y costos adicionales.
De acuerdo con datos de la ONU, los costos comerciales de estas economías son, en promedio, un 45 por ciento superiores a los de los países con acceso al mar, mientras que los costos de transporte pueden ser más del doble que los registrados por sus vecinos costeros.
La falta de conectividad también reduce la llegada de inversión extranjera, limita las oportunidades de exportación y disminuye la competitividad de las empresas nacionales.
*Infraestructura deficiente, un obstáculo permanente*
Uno de los mayores desafíos para estos países continúa siendo la infraestructura.
La ONU advierte que carreteras en mal estado, redes ferroviarias insuficientes y conexiones limitadas hacia los puertos marítimos pueden incrementar hasta en un 60 por ciento los costos de transporte, afectando directamente la economía de millones de personas.
A ello se suma que cada día de retraso en la entrega de mercancías puede reducir aproximadamente un uno por ciento el volumen del comercio internacional, una situación que en los países sin litoral suele convertirse en un problema estructural y no en una excepción.
*El cambio climático agrava el panorama*
Las consecuencias del cambio climático representan otro reto para estas naciones.
Inundaciones, deslaves, sequías, incendios forestales y fenómenos meteorológicos extremos dañan carreteras, puentes y vías férreas, dejando aisladas regiones completas y dificultando aún más el traslado de productos hacia los mercados internacionales.
Por ello, organismos internacionales consideran que invertir en infraestructura resiliente al clima será fundamental durante la próxima década.
*La digitalización, una oportunidad para reducir las barreras*
Aunque la geografía no puede modificarse, la transformación digital ofrece nuevas posibilidades.
El comercio electrónico, los servicios digitales y las tecnologías de la información permiten reducir algunas de las limitaciones físicas; sin embargo, la ONU advierte que esto solo será posible mediante inversiones en conectividad, acceso a internet e infraestructura tecnológica.
De lo contrario, la brecha digital podría convertirse en una nueva barrera para el desarrollo.
*Los 32 países en desarrollo sin litoral*
La ONU reconoce actualmente a 32 países bajo esta categoría:
*África (16)*
• Botsuana
• Burkina Faso
• Burundi
• Chad
• Esuatini
• Etiopía
• Lesoto
• Malaui
• Malí
• Níger
• República Centroafricana
• Ruanda
• Sudán del Sur
• Uganda
• Zambia
• Zimbabue
*Asia (10)*
• Afganistán
• Bután
• Kazajistán
• Kirguistán
• Laos
• Mongolia
• Nepal
• Tayikistán
• Turkmenistán
• Uzbekistán
*Europa (4)*
• Armenia
• Macedonia del Norte
• Moldavia
• Serbia
*América del Sur (2)*
• Bolivia
• Paraguay
*Kazajistán y Bolivia, dos historias que reflejan el desafío*
Entre todos los países sin litoral destacan dos casos emblemáticos.
Kazajistán es el país sin litoral más grande del planeta, con una superficie cercana a 2.7 millones de kilómetros cuadrados. A pesar de poseer enormes reservas de petróleo, gas natural, uranio y otros minerales estratégicos, depende de extensos corredores ferroviarios, carreteros y oleoductos para conectar sus exportaciones con puertos ubicados en otros países.
En contraste, Bolivia representa uno de los casos históricos más conocidos en América Latina. El país perdió su acceso soberano al océano Pacífico tras la Guerra del Pacífico (1879-1884), conflicto que enfrentó a Bolivia y Perú contra Chile.
Desde entonces, el acceso al mar se ha convertido en uno de los principales temas de la política exterior boliviana y en un símbolo de identidad nacional. Aunque actualmente Bolivia mantiene acuerdos internacionales que le permiten utilizar puertos en países vecinos para su comercio exterior, la recuperación de una salida soberana al océano continúa siendo una aspiración histórica del Estado boliviano.
Estos dos ejemplos muestran que la falta de acceso al mar no solo tiene consecuencias económicas y comerciales, sino también profundas implicaciones históricas, políticas y diplomáticas.
*Una meta para la próxima década*
Con esta conmemoración, la ONU busca impulsar el Programa de Acción para los Países en Desarrollo sin Litoral 2024-2034, cuyo propósito es fortalecer la infraestructura regional, facilitar el comercio internacional, promover la transformación digital, aumentar la resiliencia frente al cambio climático y generar condiciones que permitan un crecimiento económico más equitativo.
El organismo internacional sostiene que la ubicación geográfica no debería determinar las oportunidades de desarrollo de una nación y que reducir las desventajas estructurales de los países sin litoral beneficiará no solo a sus habitantes, sino también al comercio regional, la estabilidad económica y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
En un mundo cada vez más interconectado, el desafío consiste en garantizar que ningún país quede rezagado simplemente por no tener acceso al mar.


