Ante una Plaza de Fundadores repleta de capitalinos, el Alcalde Enrique Galindo pidió permiso para recorrer el estado y compartir una forma de trabajar que, afirmó, busca honrar, preservar e incrementar la Grandeza de San Luis.
La grandeza de San Luis Potosí no nació hoy. No nació hace cinco años. Tiene más de 400 años y ha sido construida por generaciones de mujeres y hombres que han dejado aquí su esfuerzo, sus sueños y su historia. Ante una Plaza de Fundadores repleta de capitalinos, Enrique Galindo afirmó que estos cinco años de resultados han tenido un propósito fundamental: recuperar la confianza entre ciudadanía y Gobierno y demostrar que cuando la gente participa, un Gobierno puede transformar su ciudad.
El cambio, recordó, comenzó en las calles, escuchando directamente a las familias. Con Domingo de Pilas, que suma 240 jornadas de trabajo en colonias y comunidades sin detenerse durante cinco años, y con Capital al 100, que acumula 700 días consecutivos de trabajo en territorio, las necesidades de la gente dejaron de ser solamente peticiones para convertirse en acciones de Gobierno. De ese encuentro nacieron obras, servicios y soluciones. Se han plantado y reforzado más de 300 mil árboles, y las solicitudes ciudadanas de pavimentación, bacheo, parques, camellones y servicios públicos se transformaron en acciones concretas.
Pero si hubo un compromiso que Galindo colocó por encima de cualquier otro, fue la seguridad. “Tengo un compromiso muy grande con la seguridad y en eso no puedo fallar”, afirmó. Reconoció a las mujeres y hombres de la Policía Municipal que entregan su tiempo, esfuerzo y hasta momentos con sus familias para proteger a los demás, y destacó especialmente a la comandante Irma Morales, creadora de la red ciudadana de 855 Comités de Seguridad, presentes a lo largo y ancho del municipio. Los resultados reflejan que la confianza comenzó a traducirse en eficacia: la incidencia delictiva disminuyó más de 30 por ciento, la percepción de seguridad mejoró 30 por ciento, la eficiencia policial aumentó 47 por ciento y la confianza en la Policía Municipal llegó a 61.8 por ciento. “En todos lados hay un comité”, subrayó, al destacar que la seguridad dejó de ser solamente una tarea de policías para convertirse en una responsabilidad compartida.
El segundo gran desafío fue el agua, porque hablar de agua es hablar de la vida cotidiana de las familias y del futuro de San Luis Potosí. El Gobierno de la Capital asumió el reto de enfrentar uno de los problemas más sensibles de la ciudad con obras, infraestructura y acciones para fortalecer los servicios hidráulicos. Galindo sostuvo que la esperanza del agua no puede depender de discursos, sino de decisiones, inversión y capacidad para construir soluciones duraderas. La misma visión se llevó al resto de la ciudad: hacerla funcional, atender las necesidades de las colonias y convertir las demandas ciudadanas en obra pública.
Ese esfuerzo se tradujo en más de 400 obras y una inversión superior a 3 mil 500 millones de pesos en obra pública, además de 1.8 millones de metros cuadrados de pavimentación. La transformación alcanzó también la movilidad, el alumbrado, el medio ambiente y los servicios públicos. San Luis Capital cuenta con 85 kilómetros de fibra óptica; una red de mil 50 equipos de semáforos para ordenar el tránsito; y Wicho, el chatbot municipal que atiende más de 300 servicios diarios. El Alumbrado Táctico permitióinstalar 164 puntos estratégicos; se protegieron 70 hectáreas en el corazón de San Luis Potosí; se creó, junto con instituciones científicas, el primer Bosque Escuela de México; y diariamente se movilizan alrededor de mil 100 toneladas de residuos. Incluso San Luis Capital abrió su espacio de disposición final para que Soledad de Graciano Sánchez y Villa de Pozos pudieran disponer sus residuos, como muestra de coordinación y solidaridad metropolitana.
Y hubo otro compromiso que definió estos cinco años: la inclusión. Galindo destacó que San Luis Potosíavanzó para convertirse en el primer destino turístico inclusivo de América Latina y que el Festival San Luis en Primavera se consolidó como el primer festival 100 por ciento inclusivo de América Latina. La inclusión, sostuvo, no puede ser solamente una palabra: tiene que sentirse en las calles, en los parques, en la cultura, en el turismo y en las oportunidades para todas y todos. La transformación de la Capital buscóasí que cada persona pudiera sentirse parte de una ciudad que reconoce su diversidad.
Al final, Enrique Galindo convirtió la rendición de cuentas en una reflexión sobre el futuro de San Luis. “Los potosinos estamos llamados a reconciliarnos”, afirmó, al señalar que esta tierra ha sido construida por muchas generaciones y que su grandeza pertenece a todos. Habló de llevar a otros municipios experiencias que ya han sido probadas en la Capital, como la Ruta de la Salud o el Festival San Luis en Primavera, siempre desde la experiencia acumulada durante estos años. Y cerró con una expresión de gratitud y responsabilidad: “Los escucho, lo agradezco, prometo no fallar. San Luis tiene con qué. Construyamos juntos la grandeza de San Luis”.


