Villa de Pozos, SLP.- Comerciantes de Villa de Pozos manifestaron su inconformidad por el incremento en las tarifas para instalar puestos durante las festividades del Día de Muertos, pues denunciaron que los permisos alcanzan los mil 400 pesos por cuatro días. Además, acusaron a la Dirección de Comercio y a la Guardia Civil Municipal (GCM) de pretender cambiarles sus espacios en las inmediaciones del panteón principal.
Los vendedores explicaron que durante el año pasado pagaron aproximadamente 700 pesos por ocupar estos lugares, por lo que el monto actual representa el doble para algunos de ellos, pese a que tampoco tienen garantizado permanecer en los sitios donde han trabajado durante varios años.
Aseguraron que las modificaciones en la distribución de los puestos se realizan de manera constante y sin explicar con claridad los criterios para determinar las nuevas ubicaciones. Esta situación, señalaron, repercute en sus ventas y perjudica a quienes dependen de la temporada para generar ingresos, principalmente comerciantes de la localidad y comunidades cercanas.
“Ya tenemos años vendiendo, nosotros somos originarios de aquí de Villa de Pozos, otros somos de Santa Rita, de Jassos; pertenecemos aquí”, expresaron los inconformes, quienes reclamaron que las autoridades municipales no tomen en cuenta su antigüedad al momento de asignar los espacios comerciales.
Entre sus peticiones, solicitaron que se transparenten las tarifas de los permisos y se respeten los lugares que han ocupado tradicionalmente. También plantearon que los días 1 y 2 de noviembre se permita nuevamente la circulación en ambos sentidos sobre la calle Centenario, hasta Galeana, con la finalidad de facilitar el acceso de las familias que visitan el cementerio.
Los comerciantes añadieron que los desplazamientos no se limitan a las celebraciones de noviembre, pues afirmaron que durante otras fechas de alta actividad comercial también han enfrentado cambios de ubicación. Como ejemplo, una vendedora recordó que el pasado 10 de mayo fue retirada de su espacio habitual con el argumento de que debía mantenerse libre el paso para las pipas de agua.
Ante la falta de acuerdos, los inconformes advirtieron que se organizarán para evitar nuevas reubicaciones y anticiparon que podrían comenzar a instalar sus puestos desde la noche del viernes previo a las festividades. Asimismo, señalaron que consideran dejar de pagar los permisos como una forma de protesta frente a las medidas que rechazan.


