San Luis Potosí, SLP- Secrecía y hermetismo, fue lo que privó en la puesta de la primera piedra de la BMW a San Luis Potosí.
Para empezar, la llegada de BMW a San Luis Potosí fue elitista, con los medios de comunicación y sus reporteros prueba de esto, es que la instalación de la primera piedra se hizo en total secrecía y en lo obscurito.
A unas horas de que se llevará a cabo este evento, las dudas invadieron a propietarios de medios y reporteros quienes desconocían con quien comunicarse para acreditarse a uno de los eventos de mayor relevancia para la vida económica del Estado y que en teoría servirá para ‘poner color’ al gris gobierno que encabeza Juan Manuel Carreras
Fueron únicamente 25 las acreditaciones otorgadas a los representantes de los diferentes medios de comunicación, esto pese a que la petición de accesos era superior a las cien acreditaciones.
¿Mala organización o elitismo? Juzgue usted… aunque lo que es verdad es que durante la colocación de la primera piedra de una de las empresas más importantes para el Estado, se cerró abruptamente las puertas a los comunicadores que más que enemigos podrían haber aficionado como aliados.
Claro está que los empleados de Gobierno que ‘trabajan’ en el área de comunicación social, ellos ni sudan, ni se inmutan.



