San Luis Potosí, SLP.- Con el lema “Nada que Celebrar” y con una protesta en el kiosko de Plaza de Armas, en el Centro Histórico de la Capital, periodistas y comunicadores de San Luis Potosí alzaron la voz en contra de la censura y agresiones contra los periodistas del País.
En un comunicado, los comunicadores exigieron respeto y seguridad, ya que México es el segundo país más peligroso para ejercer el periodismo en el Mundo.
Este es el comunicado:
Compañeros y compañeras periodistas, camarógrafos y fotógrafos:
Hoy es el día de la libertad de expresión, lamentablemente no podremos celebrar nada, únicamente tenemos nuestras voces para que se escuche lo que vivimos a diario.
Estamos en esta manifestación pacífica pero activa para exigir al funcionariado, a empresarios, a la iglesia, a la sociedad civil que el respeto a quienes ejercemos el periodismo en San Luis Potosí, sea parte de su vida, que exista tolerancia, crítica también, pero sobretodo que no intenten callarnos.
Porque lo hemos vivido, cuando nos insinúan con las miradas que lo que preguntamos es incómodo para los entrevistados, cuando nos tachan de mentirosos, cuando nos dicen vendidos lo cual también deberían poder comprobar, cuando nos acosan intentando una simpatía para eliminar los cuestionamientos sobre su función pública.
Todos y todas tenemos derecho a la libertad de expresión, en el caso de los periodistas y gráficos, tenemos la responsabilidad de llevar ante la gente lo que está ocurriendo con el dinero que aporta a través de los impuestos; la obligación de ser ese enlace entre lo que es mentira hasta destapar lo verdadero.
En abril, la organización “Artículo 19” en su informe “Libertades en resistencia” pidió al Congreso del Estado que elimine del Código Penal el delito de halconeo o deslealtad al empleo; perjudica a los compañeros porque se prohíbe recopilar información sobre los cuerpos de seguridad, aunque servidores públicos.
Solo nosotros podemos callar, pero si compañeros en el país no están en silencio y aun así los matan, porqué tenemos que callarnos, ¡ya basta!, hasta donde estén nuestra mas infinita admiración por el valor que nos heredaron y que no podemos desestimar y que no podemos permitir que nos amedrenten.
Aquí no nos matan, pero sí nos agreden, nos intimidan y ¿qué es lo que elegimos? la autocensura. Hoy no celebraremos, pero demostremos que somos un gremio presente, que no nos vamos a dejar, aunque no se denuncie la mínima insinuación de violencia hacia nosotros, que no nos quedaremos callados.










