Observatorio Indígena Mesoamericano.
Juan Felipe Cisneros Sánchez.
Por lo pronto 14 judas en vestidos de Diputados, le dan la espalda a los ciudadanos, a los indígenas y a San Luis Potosi. Personajes que juraron respetar la Constitución y las leyes no se apegan a sus responsabilidades y deciden proteger y brindar impunidad a un personaje que probadamente a violentado los derechos humanos y colectivos de comunidades indígenas, de ciudadanos, mujeres, etc.
Este acto de incongruencia de los legisladores coludidos con la oligarquía política y económica del Estado es sólo una evidencia de la voracidad y el autoritarismo de la oligarquía potosina que quiere imponer anacronicas formas de gobierno, modelos de desarrollo y ahora a toda luz, ambiciona una elección de Estado.
El blindaje político orquestado le pretende limpiar el camino a la gobernatura al junior de la oligarquía, a Xavier Nava. El se perfila como el Peña Nieto Potosino. Un personaje gris, opaco, violento, ambicioso, incongruente y manipulable por los que mueven los hilos del despojo y el saqueo en nuestro amado San Luis.
Xavier Nava es solo el pin pon un muñequito de cartón, le invertirán todo para oponerse a todo aquello que atente a los intereses de la dorada oligarquía. Solo el pueblo en las urnas podrá sancionar y detener estas atrocidades y detener a la codicia y la hipocresía de este tipo de Diputados y de personajes como Xavier Nava.
Mientra es de aplaudir y reconocer la valentía de las personas indígenas que han enfrentado los actos del funcionario cobarde, como lo es la comunidad Mixteca Baja y Mazahua las cuales le han ganado legal y legítimamente juicios y recomendaciones. Ellos saben que esto no a terminado y vendrán otros reclamos hasta que la dignidad se haga costumbre.
La votación de ayer sólo le da una pausa a la oligarquía local., pero es muy probable que con todo y su pin pon pierdan todo, la gobernatura, sus diputaciones y la continuidad de su modelo de despojo y saqueo.
Por lo pronto los 14 judas y su pin pon no podrán eludir los siguientes actos jurídicos y menos aún el juicio de la historia, quedando ahorcados por la soga de su incongruencia y su traición al pueblo que los eligió.


