San Luis Potosí, SLP.- Lejos de ser 28 de diciembre, a la redacción de Agencia de Noticias SLP arribaron un par de denuncias sobre el pésimo, tardío e ineficiente manejo de la pandemia por parte del IMSS en el estado, hacia los trabajadores de actividades esenciales.
Dejando en claro al parecer la poca importancia hacia la derechohabiencia, ante la fatal enfermedad en la que se puede convertir el Covid-19, llegando tristemente q la muerte.
El primer caso se refiere a Juan quien presentó síntomas desde el 14 de diciembre, por lo que optó por ir el día 17 a la toma de prueba y al momento de esta publicación 28 de diciembre del 2020, a las 13 horas, no ha recibido el resultado de la misma.
“No es posible, que tal que hubiera fallecido por esta enfermedad, no he recibido resultados, estoy en la incertidumbre, solo me dieron bromuro de ipratropio y blecometasona […] ¿cómo es posible que la toma de prueba fue el 17 de diciembre y no he recibido resultado?, falta que sea negativo y estuve aislado”.
Juan estuvo en su hogar aislado desde la fecha por la enfermedad respetando los protocolos, la situación es cuestionable, así como este derechohabiente en el estado, ¿cuántos más habrá en toda la entidad?.
Otro caso que llegó fue el de Luis, quien presentó síntomas iniciando el mes de diciembre, por lo que arribó al Hospital de Zona que le corresponde, igual con un cuadro sospechoso de Covid, cansancio, dolor de cabeza, garganta, malestar, se sentía morir, según su declaración.
“Me sentía fatal, me abandonaron estuve esperando y nada, hoy lo puedo platicar pero en el momento es un sentir que no se lo deseo a nadie”.
Su sorpresa fue mayúscula, pues tras horas de espera para la toma de la prueba, le indicaron lo siguiente: “no tenemos reactivos para realizárselo”, por lo que invitaron regresará a su domicilio, para que mantuviera el aislamiento, peor aún sin un diagnóstico o tratamiento médico para su malestar, pese a cumplir mes a mes con los descuentos a su nómina por concepto de seguro.
Luis tuvo que acudir a un laboratorio privado, debido al miedo que le generaba el poder contagiar a su familia y en que le revelaron que dio positivo a esta enfermedad, por lo que su padecimiento fue tratado con recursos propios, tras el abandono de la institución federal en San Luis Potosí.


