Todos los días la Cruz Roja Mexicana es protagonista de una historia en la que la vida triunfa. Somos parte de un gran movimiento humanitario global, cuyo corazón y motor es la pasión por servir a los demás… así reza uno de los promocionales de la institución en su página web, sin embargo, la delegación de San Luis Potosí enfrenta además de una grave crisis financiera, otras de las que nadie ha querido o podido darse cuenta.
Cruz Roja potosina está sumergida en un remolino de acosos laborales y sexuales, amenazas, explotación e intimidación realizados en su mayoría, por el propio Coordinador Estatal y Local de Socorros , Víctor Alejandro y solapadas por el delegado estatal José Ernesto de la Maza Jiménez, según consta en demandas y quejas interpuestas ante diversas dependencias y la propia Sede Nacional de Cruz Roja, de las cuales este medio posee copias.
Con 23 ambulancias, cinco unidades de rescate, seis motocicletas y cinco bases, la Cruz Roja delegación San Luis Potosí ha visto mermado su voluntariado paramédico pasando de llegar a los 200 voluntarios a sólo 70, baja que en su mayoría se debe a las presiones laborales, acoso, amenazas y explotación realizada por mandos y directivos de la institución.
Al igual, del universo de personal renumerado, que llega a 30 entre paramédicos, radioperadores y operadores de ambulancias y otras unidades, el número de ha visto reducido por las mismas causas.
La situación al interior de la Cruz Roja potosina no es ajena al Comité Nacional, pues según consta en un extenso documento fechado el 15 de junio de 2022 dirigido al licenciado José Antonio Monroy Zermeño, director nacional de Cruz Roja y enviado por el Comité de Ética y Moral de la Cruz Roja potosina, se da cuenta de los presuntos abusos de poder ejercidos por el mencionado Técnico en Urgencias Médicas Víctor Alejandro y Daggena Naida, Coordinadora Estatal Administrativa, quienes son señalados por diversos trabajadores de la Cruz Roja de supuestamente difamar, tergiversar y manipular de forma sistemática y cotidiana la información de las diferentes coordinaciones para presentársela al delegado estatal en detrimento de la reputación personal de TUMS voluntarios y trabajadores remunerados.
Casos más graves son los que apuntan directamente a Víctor Alejandro quien enfrenta diversas demandas y quejas por presunto acoso sexual, laboral y hostigamientos, aunado a supuestas amenazas, ante la Unidad de Investigación de Atención a la Mujer con oficio FGE/D01/424218/10/2021, donde se señala directamente al mencionado por los presuntos delitos de acoso sexual, amenazas, intimidación y acoso laboral.
En dichos documentos (con copias en poder de este medio), se señala a Víctor Alejandro de haber incurrido en supuestos ataques directos a la dignidad de una TUM al amenazarla con publicar fotografías de índole personal que revelarían que mantuvieron una relación sentimental, misma que al terminar, provocó que el señalado comenzara a acosar laboralmente a la afectada con acciones dirigidas específicamente a menoscabar su dignidad laboral y personal, involucrándola en rumores y llegando incluso a acudir a su domicilio particular a amenzarla no sin antes de supuestamente tratar de quitarle el teléfono celular para evitar ser grabado, sin embargo, la conversación fue captada por una cámara en el área y durante más de una hora, el acusado la amenazó, hostigo y trató de “llegar a un acuerdo”.
Todo el caso se encuentra debidamente relatado en las diversas instituciones que conforman el Sistema Estatal para la Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, aún así, el delegado estatal de la Cruz Roja, José Ernesto de la Maza Jiménez, se ha referido al tema en particular y a otros de la misma índole como meros chismes, socavando e invisibilizando las denuncias de varias mujeres contra el señalado coordinador.
En otro caso, otra TUM presentó una queja por escrito (también en poder de este medio), donde acusa directamente a Víctor Alejandro de presunto acoso y maltrato laboral, llegando al punto de según insultarla ante terceras personas y llamándola “vergüenza para la institución”, todo, al tomarse su tiempo la afectada para vestirse adecuadamente y con el equipo necesario durante la pandemia de Covid-19, sin ponerse en riesgo, situación que alteró al acusado pues el auxilio era para un conocido del mismo.
Esta y otro tipo de situaciones con la misma afectada están constatadas en el escrito que la misma hizo llegar a sus superiores en septiembre de 2022, casos que al igual que otros, fueron ignorados por el delegado y su comitiva, calificándolas como chismes.
Aunado a las acusaciones por presunto acoso sexual, las de acoso laboral e impedimentos para que la Cruz Roja potosina trabaje en totalidad, se encuentran también las quejas de acoso laboral por parte de la Lic. Daggena Naida y del T.U.M. Víctor Alejandro.
Sumado a lo anterior, la Lic. Daggena, habiendo sido nombrada Coordinadora Estatal Administrativa, impide el acercamiento de los diferentes coordinadores con el Delegado Estatal lo cual impide el adecuado funcionamiento de las diferentes áreas de la Delegación; en lo que respecta al T.U.M. Víctor, se dice que amenaza, ataca y acosa a toda persona que no esté de acuerdo con sus ideas.
Según el documento enviado a la Sede Nacional, textualmente señala que “lo anterior descrito ha derivado en las siguientes situaciones: restricción de recursos y autoridad para el funcionamiento de las coordinaciones de la Delegación Estatal, la Coordinación Estatal de Ética y Moral, la Coordinación Estatal de Capacitación y la Coordinación Estatal del Voluntariado, esta última teniendo división de funciones entre el Lic. Emmanuel Sustaita y la Lic. Daggena, ocasionando obstrucciones para el trámite de credenciales nacionales y el registro adecuado de las horas de los voluntarios del área de Socorros”.
“Sumado a todo esto, existen diversos reportes verbales en contra del T.U.M. Víctor por parte de algunos elementos de su coordinación local, en las que se alega acoso, amenazas e intimidación con la posibilidad de retirarlos de la plantilla de voluntarios o suspensión de sus actividades voluntarias; estos reportes no se han formalizado debido a que el personal tiene miedo de las represalias y algunos otros voluntarios han optado simplemente por dejar de acudir a sus guardias y actividades, lo que ha repercutido en una disminución radical de presencia de personal voluntario en el área de Socorros”.
“Los puntos descritos con anterioridad, se han intentado comentar al Delegado Estatal por diversas formas y medios para hacerle ver que no es la forma correcta de actuar y, en la mayoría de las ocasiones, ha ignorado las sugerencias y ha desestimado las razones, en el caso específico de la persona que ha denunciado acoso, amenazas e intimidación, ni siquiera ha querido escuchar ni leer los reportes correspondientes, alegando que dichas situaciones son invento”.
A tal grado llega el abandono de las autoridades locales de la delegación, que incluso la tan cacareada Escuela de Enfermería de Cruz Roja Mexicana enfrenta casos graves de omisión hacia las y los estudiantes de la misma, pues van cuatro años en los cuales e han acumulado generaciones que simplemente no han podido titularse por omisión de las autoridades d ela escuela y de la delegación, todo, alegando cambios de directivos, pandemia y otras causas, dejando a cuatro generaciones sin poder desarrollarse profesionalmente en sus ámbitos y viéndose obligadas a ya sea trabajar en otras áreas o esperando y batallando por sus papeles profesionales.
Estos y otros casos, principalmente los de presunto acoso sexual, laboral y hostigamiento, son conocidos por diversas autoridades, lo que lleva a cuestionar por qué se protege a un trabajador como Víctor, quien desde hace 15 años ha manejado la Cruz roja a su antojo, es invitado diario de las mesas de seguridad de Gobierno del Estado, organiza a su contentillo las diferentes acciones de la Cruz roja e infiere fuertemente (otros casos tambien documentados), en el trabajo de Protección Civil estatal y municipal, llegando incluso a enfrentamientos entre sus titulares por la injerencia de este empleado de la Cruz Roja.
¿Quién protege a estos empleados y quién ayuda a la Cruz Roja?
Apégamos la presente información en el Artículo Sexto Constitucional.


