San Luis Potosí, SLP.- La presunta negligencia de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) alejó a «Félix» de su hogar, ahora Diana levanta la voz para que la historia no siga repitiéndose.
«Félix» es un cuervo que desde polluelo fue adoptado por Diana Batres, el ave vivía dentro dentro de la casa, por lo que no está acostumbrado a ruidos fuertes, fue así que a finales de enero se asustó con una motocicleta y salió volando de la vivienda ubicada en el Fraccionamiento Tangamanga.
Aunque Diana pidió ayuda en redes sociales para localizarlo, su mensaje fue visto demasiado tarde, pues alguien lo encontró y lo llevó a la Profepa; al día siguiente de ser avisada de esto, Diana acudió a la dependencia, pero le dijeron que después de revisarlo habían determinado que se encontraba en buen estado para ser liberado, por lo que a menos de 24 horas de haberlo recibido, lo habían liberado en el camino a Armadillo.
Consciente de que al ser un ave domesticada Félix no sería capaz de sobrevivir solo, Diana fue a buscarlo, pero después de caminar sin rumbo por 6 horas, no logró encontrarlo.
Hasta la fecha, la Profepa no le ha otorgado evidencias de lo que hicieron con Félix, fotografías que hagan constar que fue liberado, o las coordenadas precisas en donde lo hicieron.
La mujer denunció que en primera instancia le refirieron que le habían hecho «estudios» para determinar su estado de salud, pero al pedirles los resultados de los supuestos estudios dijeron que sólo le hicieron una inspección visual, entonces les cuestionó si estaba bien de sus patas, a lo que respondieron «que estaba perfectamente», lo que la hace dudar incluso de esa inspección visual, ya que le faltaba un dedo en una pata.
Entre las múltiples conversaciones que ha sostenido con personal de la Profepa, le argumentaron que sólo hacen lo que está en sus manos ya que están limitados de presupuesto, a lo que cuestionó ¿por qué si no tienen presupuesto, fueron a liberarlo hasta Armadillo en lugar de hacerlo por ejemplo en el parque Tangamanga?
Al indagar más, se encontró con que la persona que determinó que Félix estaba apto para ser liberado, es ingeniero industrial y en su curriculum sólo figura el haber sido inspector de calidad en una empresa; así mismo, al exponer su caso en redes sociales hubo personas que le hicieron saber que esta persona tiene un rancho en Armadillo, y que en ese lugar encontraron a un animal que también había sido llevado a la Profepa, por lo que cabe la posibilidad de que Félix se encuentre ahí.
Agregó que en la dependencia federal «no tienen un solo veterinario, alguien que los cuide (a los animales), dónde resguardarlos; el peor lugar al que los pueden llevar es a Profepa».
También dijo que a pesar de que para algunas personas esta denuncia puede parecer exagerada por tratarse de un ave «si no nos vamos a quejar por cosas chiquitas van a seguir pasando y van a pasar cosas más grandes; no es ni siquiera la culpa de ellos (de los funcionarios) sino de nosotros como ciudadanos al no levantar la voz y quejarnos», por lo que pidió que si otras personas han vivido una situación similar, se unan a esta de


