San Luis Potosí, SLP. – El secretario de Educación de Gobierno del Estado (SEGE), Juan Carlos Torres Cedillo, reveló una situación preocupante: cerca del 50 por ciento de las escuelas en el estado, principalmente en la Zona Metropolitana, no tienen acceso a agua potable y deben pagar por pipas para cubrir sus necesidades. En algunos casos, son los propios padres de familia quienes asumen este gasto.
“La mayoría de las escuelas en la Zona Metropolitana, donde se concentra el 65% del total de planteles, no tienen agua potable. Al menos la mitad de ellas compran pipas con el dinero de los padres de familia”, mencionó Torres Cedillo. “Desde el inicio del ciclo escolar, solicitamos apoyo a Interapas y al CEA, pero la situación no mejora y se avecina la temporada de calor, lo que agravará el problema”.
Ante la falta de agua, se han implementado medidas como pedir a los alumnos que lleven un litro de agua a la escuela para su hidratación. Sin embargo, el agua es indispensable para el funcionamiento de los baños y otras actividades escolares. Más de 5 mil 500 escuelas, sin acceso al programa «La Escuela es Nuestra» de la Federación, están a merced de los padres de familia para pagar el servicio de pipas.
“El programa ‘La Escuela es Nuestra’ beneficia a 2,800 de las 8,100 escuelas del estado, y de ahí se puede pagar el agua. Sin embargo, las más de 5,500 escuelas restantes no tienen este subsidio y los padres de familia deben asumir el costo», explicó el secretario.
Para agravar la situación, dos escuelas en Soledad de Graciano Sánchez se encuentran en una situación crítica por un adeudo de 600 mil pesos al Interapas. Aunque se buscó la condonación de la deuda, el organismo operador del agua no accedió.
“Se buscó la intervención de la Comisión Estatal de Derechos Humanos para evitar cortes de agua en estas escuelas. También solicitamos al Congreso del Estado y a la Comisión de Agua que nos apoyen para encontrar una solución que beneficie a las escuelas y a los padres de familia».
La falta de agua en las escuelas es un problema grave que afecta a miles de alumnos y docentes en San Luis Potosí. Es urgente encontrar soluciones a corto y largo plazo para garantizar el acceso a este vital líquido en todos los planteles educativos.


