Esta historia es una de tantas que demuestra el machismo interiorizado en muchas familias potosinas o ex parejas tóxicas…si bien el agresor no logró su cometido principal, desgraciadamente, ahora un héroe yace en otro lugar.
Por desgracia la violencia familiar, el machismo y el abuso hacia las mujeres es como un déjà vu, porque se vuelve a repetir; lamentablemente para potosinas como Isabel todos esos ultrajes le quitaron a uno de sus 3 hijos, quien dio la vida para que ella sobreviviera.
Todo se remonta al 7 de abril del año 2019 alrededor de 6:30 de la tarde, cuando en compañía de su hijo Juan, acudió al domicilio de una persona, ubicado la capital potosina, a quien pretendía venderle su casa.
Sin saberlo, su expareja Antonio se encontraba en el lugar y empezó a gritarle “que cuál era el pinche interés por vender la casa”, obligándola a ella y a su hijo trasladarse a otra casa.
Una vez en el inmueble, ambos ingresaron muy rápido al domicilio y se dirigieron al patio de la entrada, y minutos más tarde salió Antonio del interior de la vivienda con un machete en la mano con el cual le lanzó varios machetazos hacia la cabeza.
Pese a las continuas agresiones, pudo evadir resultar afectada en la cabeza y sólo le ocasionó una lesión en la espalda, y en ese momento Lucio, su hijo de 17 años de edad se metió entre ellos para que no le hiciera daño.
No obstante, fue tanta la rabia del potencial feminicida que logró asestar el arma blanca en la región pectoral izquierda y en la cara palmar de la mano izquierda, por lo que de inmediato trataron de alejarse.
Herido y con sangre, el adolescente trató de huir con su madre, no obstante, se desvaneció al salir del domicilio, y al momento de intentar abordar una motocicleta en la habían llegado quedó tendido en el piso, donde finalmente murió.
LA TRAZABILIDAD DEL CRIMINAL
Como parte de las testimoniales rendidas ante el Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado (FGE), se corroboró el dicho de Isabel con el testimonio de un policía, quien el 7 de abril de 2019 se constituyó en el domicilio donde se cometió el crimen y observó el cadáver del adolescente, el cual tenía sangre en el pecho y en las manos.
Una de las consideraciones que favoreció la tipificación de tentativa de feminicidio, se debió a que Isabel dijo que Antonio fue su pareja sentimental con quien procreó 3 hijos, por cual, quedó claro que existía una relación de afecto entre ambos.
Además de ello, ya existían antecedentes de violencia, ya que en diversas ocasiones él la maltrataba físicamente, y justo por eso tomó la decisión de separarse definitivamente de él, lo que se corroboró con la versión de su hermana.
Por su parte, el dictamen pericial señaló que Juan, quien trabajaba en la Zona Industrial, falleció a causa de un choque hipovolémico, debido a herida por arma blanca perforante de tórax con lesión en el corazón.
Aunque la defensa del agresor intentó alegar que se trató de una muerte provocada en una riña, se declaró infundado porque no se acreditó la existencia previa de una contienda de obra que manifestara un ánimo rijoso, sino que, por el contrario, se advierte que Juan para defender a su madre se interpuso entre ella y Antonio por lo que, recibió la lesión que le causó la muerte.
“Por ende, se llegó a la conclusión más allá de toda duda razonable que el ahora sentenciado, desplegó una conducta de acción consistente en realizar lesiones con objeto punzocortante en la espalda de [Isabel] y el hemitórax izquierdo de [Juan], existiendo además un nexo causal entre la acción y resultado, es decir, que el enjuiciado desplegó una conducta dolosa, ya que conociendo lo ilícito de su proceder, quiso y aceptó el resultado prohibido por la ley”, explicó la causa penal RI/STAMA/CP-22/2019.
POR FIN JUSTICIA
Después de un largo y desgastante proceso de más de 3 años, el 17 de febrero de 2023 el Juez del Tribunal Unitario de Enjuiciamiento dictó sentencia condenatoria en contra de Antonio por los delitos de homicidio calificado agravado y feminicidio en grado de tentativa.
Dentro de la causa de juicio oral 03/2022, que contiene la causa penal RI/STAMA/CP-22/2019, se le impuso una pena de 31 años 8 meses de prisión ordinaria y una sanción pecuniaria de 267 mil 495.34 pesos, equivalente a 3 mil 166 UMAS; además, de ser condenado al pago de la reparación del daño y suspendido de sus derechos.
Los nombres presentados son ficticios, pero se establecieron para recordar que todas las sentencias en versión pública, donde se da cuenta de la forma en que actuaron los criminales, no solo son letras, tinta y papel, sino también narrativas de la degradación social que cualquier persona podría vivir en esta ciudad.


