Después de casi 4 años, un violador recibió sentencia condenatoria por abusar de una adolescente aprovechando de ella durante una fiesta de “amigos”. Sin embargo, todavía sigue pendiente de recibir sanción otro de los implicados.
Ana, que así se llamará para esta historia, todavía sigue de pie después de estar en el infierno hace casi cuatro años, cuando durante una fiesta en el departamento de una de sus amigas fue agredida sexualmente por dos asistentes a la reunión.
Todo se remonta al 31 de julio del 2020, fecha en donde se encontraba por la tarde con su novio, otros amigos y conocidos de estos, en un bar localizado en la calzada de Guadalupe, en el Barrio de San Miguelito.
Posteriormente se trasladaron a la casa de una amiga de ellas, localizado en el Centro Histórico capitalino, a excepción de su novio, y alrededor de las 23:30 horas donde estuvieron conviviendo y tomando cerveza.
Minutos después decidió salir del domicilio porque se sentía mal por haber discutido con su novio, al encontrarle mensajes comprometedores en el celular. Después regresó a la casa y una de sus amigas la llevó a una habitación para que descansara.
Aproximadamente a las 03:30 horas ya del 01 de agosto, uno de los conocidos de una de sus amigas entró a la habitación en compañía de otro sujeto, quienes procedieron a quitarle el pantalón, la colocaron boca abajo y luego cometieron violación.
En la declaración de Ana ante el Ministerio Público narró que estaba triste y llorando tras haber descubierto los mensajes de su novio, por lo cual su amiga le dijo que no se preocupara y no se fuera, porque ya era muy tarde.
En ese momento, la llevó a su recámara donde se quedó un momento recostada y con la puerta entrecerrada. Minutos después ingresó uno de los amigos de su amiga, quien la empezó a besar a la fuerza, mientras intentaba quitarlo, como si pareciera que lo tenían planeado, entró otro de los conocidos, y ya con superioridad numérica la sometieron con mayor facilidad, la voltearon boca abajo, le bajaron el pantalón y la atacaron de forma alternada.
“Hubo un momento en el que yo intento darme la vuelta para detenerlos, y lo repito, son dos hombres mucho más grandes que yo, con mucha más fuerza física que yo, me mantenían boca abajo, no podía gritar, tenía la cabeza abajo pegada a la cama”, señaló.
Como parte de las pruebas presentadas por la Fiscalía General del Estado (FGE) para sostener la carpeta de investigación, se encuentra la testimonial de su novio, quien dijo que luego del desencuentro en el bar, fue a buscarla al departamento de su amiga, lugar al que llegó y pudo observar que se encontraba en ropa interior, alterada y llorando.
“Me acerqué a ella, me ve, y es donde, pues ella empieza a llorar, empieza a gritar y me empieza a decir lo sucedido, ahí es donde me dice tal cual, ellos me violaron, me dice, me violó, y entonces pues también en shock los dos”, declaró.
Por su parte, el dictamen de medicina legal demostró la existencia de lesiones sexuales tipo desgarro, las cuales son compatibles con un desgarro, que se da por un golpe contuso, suficientemente agresivo, cuando la piel no resiste más y se rompe.
Precisó que por esas circunstancias y el sangrado que presentaba, tenía unas horas de haber sucedido, lo que resulta relevante, en tanto que tal revisión ginecológica y proctológica se realizó solo unas horas después de que la víctima fue agredida.
Una vez presentadas y desahogas las pruebas de ambas partes, cuatro amos después, el 31 de mayo del 2024 Javier Pérez Contreras, Juez de Control y de Tribunal de Juicio Oral, encontró culpable a uno de los agresores por el delito de violación agravada, dentro de la causa RI/SLP/CP-358/2020. Sin embargo, aún queda pendiente que el segundo agresor reciba su castigo.


