El exceso de trabajo sumado a otras actividades del día a día, reduce la convivencia familiar a tan solo 19 minutos en un día.
Lucía Hernández Pinto, directora del Instituto Municipal de la Familia de Querétaro, impartió una conferencia en San Luis Potosí en la que destacó que, al restar la jornada laboral, las horas de sueño, los tiempos de traslado y demás actividades diarias, una persona pasa un tiempo efectivo de apenas 19 minutos al día con la familia.
Agregó que cuando los hijos comparten solo uno o dos días la hora de los alimentos con los padres, tienen un 169% más riesgo de tener amistades conflictivas y caer en la drogadicción; mientras que los hijos que comparten la hora de los alimentos con sus padres cinco o siete veces por semana, tienen un 30% de riesgo de caer en la drogadicción y además aumenta un 38% su desempeño escolar.
Igualmente destacó que los problemas familiares se ven reflejados en las empresas con rotación de personal, abstencionismo, menor rendimiento, falta de concentración y mayor nivel de estrés laboral.
Por ello invitó a las empresas a fomentar un equilibrio entre trabajo y familia.


