San Luis Potosí, SLP.- Este sábado , familiares, amigos y usuarios del Centro Comunitario Ponciano Arriaga, ubicado al norte de la ciudad, recibieron con entusiasmo a Fátima Patricia Herrera, la primera boxeadora potosina en participar en los Juegos Olímpicos de París 2024.
Durante el evento, Fátima Patricia recibió un cinturón de boxeo del alcalde de la capital potosina, Enrique Galindo Ceballos, y del director de Deporte Municipal, Luis Fernando Alonso Molina. Además, se descubrió un mural en honor a su destacada hazaña.
«Me siento muy orgullosa, muy feliz de haber obtenido mi clasificación, yo creo que el estar allí en Juegos Olímpicos fue un gran orgullo y más porque soy la primera mujer potosina que que va a unos Juegos Olímpicos, eso es un gran orgullo, un logro para mí. Yo comencé pequeñita la edad de 7 años y era un sueño estar en unos Juegos Olímpicos y hoy se hizo realidad», señaló.
Fátima, al igual que otros atletas de alto rendimiento que tienen la oportunidad de competir en eventos internacionales, enfrentó un arduo camino para alcanzar su sueño olímpico. Sin embargo, ella considera que la mayor satisfacción es sentir que esto es solo el inicio. Se siente motivada y espera que en Los Ángeles 2028 pueda subir al podio y enorgullecer a México.
«Lo más duro que ha pasado durante mi proceso, pues gente que no confiara en mí, gente que en algún momento pensó que mi carrera era ya el final por ciertas derrotas que tuve previo a mi clasificación, yo creo que eso me impulsó mucho, porque soy una persona perseverante, disciplinada con mucha constancia y mucha inspiración. Soy una chica de 22 años, o sea, apenas voy comenzando, voy agarrando experiencia y yo creo que el callarle la boca a ese tipo de personas también me da mucho orgullo».
Finalmente, Fátima destacó que disfrutó cada momento de su estancia en París y valoró el haber tenido la oportunidad de competir contra los mejores del mundo.
«Desde el momento en que pisé París fue un gran orgullo estar allí, sentir ese diferente clima, el calor, el sol, todo, el ir al lugar de entrenamiento también. Yo creo que me sentía muy bien, muy feliz y muy contenta de estar allí y muy agradecida con Dios», puntualizó.


