Ciudad del Vaticano, 29 de abril de 2025 — El Vaticano informó este martes que dos cardenales no participarán en el cónclave que dará inicio el próximo 7 de mayo, lo que reduce a 133 el número de purpurados con derecho a voto en la elección del nuevo pontífice. Las ausencias, debidas a motivos de salud, corresponden a un cardenal español y uno bosnio.
Aunque el portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, evitó revelar los nombres, la Conferencia Episcopal Española confirmó que uno de los ausentes es el cardenal Antonio Cañizares, de 79 años y arzobispo emérito de Valencia.
Según las normas del Vaticano, solo los cardenales menores de 80 años pueden votar en el cónclave. Inicialmente eran 135 los elegibles, de un total de 252 miembros del Colegio Cardenalicio, pero con las dos bajas, la cifra final se reduce a 133.
El nuevo Papa será elegido con una mayoría de al menos dos tercios. Durante el proceso, que se llevará a cabo en estricta confidencialidad, los cardenales no podrán usar teléfonos móviles, internet ni mantener contacto con la prensa, hasta que se anuncie el resultado mediante la tradicional fumata blanca y el «Habemus Papam».
Desde el fallecimiento del Papa Francisco el pasado 21 de abril, los cardenales han mantenido congregaciones generales diarias en la sala Pablo VI. En estas reuniones, se discuten temas clave para el futuro de la Iglesia, como la evangelización, la paz y los casos de abuso sexual cometidos por miembros del clero.
Cabe destacar que el 80% de los electores fueron nombrados por Francisco, quien impulsó una Iglesia más inclusiva, otorgando el birrete cardenalicio a representantes de regiones tradicionalmente marginadas. Debido a esto, muchos de los electores no se conocen entre sí y han recibido carnés de identificación para facilitar su interacción durante el proceso.
Entre los nombres que más suenan como posibles sucesores se encuentran el italiano Pietro Parolin, actual secretario de Estado; el filipino Luis Antonio Tagle; el ghanés Peter Turkson; y el también italiano Matteo Zuppi. Parolin es visto como un perfil continuista, aunque sin el estilo disruptivo de Francisco, según el analista vaticano John Allen.
Además, el cardenal Angelo Becciu, excluido del cónclave por su implicación en un escándalo financiero relacionado con inversiones inmobiliarias, declaró que acepta la decisión y que obedecerá la autoridad papal.
El mundo católico espera ahora el inicio del cónclave, en el que se decidirá el rumbo de la Iglesia en una nueva etapa posfranciscana.


