San Luis Potosí, SLP.- Fue clausurada definitivamente la Nueva Farmacia Salk, donde un trabajador recetó un medicamento a una menor de edad y una empleada le aplicó una inyección que le provocó daño en el nervio ciático.
La clausura se realizó aproximadamente un mes después de que se evidenciara que el dueño del establecimiento recetaba medicamentos sin tener título médico, y que empleadas sin preparación adecuada inyectaban a los pacientes, en algunos casos sin conocimiento de cómo hacerlo correctamente.
Uno de los casos más graves es el de Luisa Yareli, una niña de 9 años que desde hace más de dos años padece neuropatía periférica izquierda, consecuencia de una inyección mal aplicada en esa farmacia.
En el sitio, Mario Fernando Loyola Torres fue quien le hizo una revisión y posteriormente les recetó medicamentos, pese a no contar con cédula profesional como médico.
El padre de la menor, Luis Beltrán Cruz, ha tenido que enfrentar los costos del tratamiento de su hija, organizando rifas y trabajando turnos dobles para ayudarla a recuperar su movilidad y seguir caminando.
Las donaciones para apoyar a la familia pueden hacerse a la tarjeta 4189 1431 3853 1176 de Banorte, a nombre de Luis Beltrán Cruz.


