España.- El corte de suministro eléctrico que afectó ayer a gran parte de España se ha cobrado la vida de al menos cinco personas, según fuentes oficiales. Los fallecimientos, ocurridos en Madrid, Galicia y Valencia, estuvieron vinculados al uso de velas, fallos en respiradores médicos y la utilización de generadores eléctricos.
Una de las tragedias más impactantes tuvo lugar en el barrio madrileño de Carabanchel. Una mujer de 52 años murió en el incendio de su vivienda, ubicada en el número 57 de la calle Clara Campoamor. El fuego, que se originó en un primer piso y se propagó rápidamente, dejó atrapados a varios vecinos que fueron rescatados por los Bomberos de la Comunidad de Madrid. La principal hipótesis de la Policía Nacional es que el incendio fue causado por una vela encendida.
Además de la víctima mortal, otras 13 personas resultaron intoxicadas por el humo. Ocho fueron atendidas en el lugar y dadas de alta, mientras que cinco necesitaron ser trasladadas a hospitales, aunque se encuentran fuera de peligro, según informó el Samur-Protección Civil.
En Galicia, concretamente en Taboadela (Orense), la Guardia Civil encontró sin vida a tres miembros de una misma familia: un matrimonio de 81 y 77 años y su hijo de 56. Las primeras investigaciones apuntan a una intoxicación por dióxido de carbono provocado por un generador eléctrico que mantenía en funcionamiento un respirador médico, utilizado durante el apagón.
La quinta víctima del apagón se registró en Alzira (Valencia). Se trata de una mujer de 46 años con una enfermedad pulmonar que falleció al quedarse sin oxígeno tras el corte de electricidad. Su respirador dejó de funcionar al interrumpirse el suministro.
El apagón, que afectó a millones de personas en toda España, ha provocado una fuerte reacción entre autoridades locales y organizaciones sanitarias, que alertan sobre la necesidad de planes de emergencia más eficaces para proteger a la población más vulnerable en situaciones críticas.


