San Luis Potosí, SLP.- Daniela Ramos, madre de un alumno del Instituto Hispano Inglés, denunció públicamente a la directora general de esta institución, María Gabriela García Zermeño, por omisiones ante reiterados casos de acoso escolar sufridos por su hijo desde septiembre de 2024, los cuales, afirma, han sido documentados y reportados sin recibir respuesta institucional ni de autoridades educativas.
«Estoy pidiendo que se destituya a la directora general del Instituto Hispano Inglés que se llama María Gabriela García Zermeño, quien es representante legal del Instituto y como directora fue omisa ante estos actos de violencia», reclamo.
De acuerdo con su testimonio, las agresiones comenzaron con insultos y humillaciones verbales, para luego escalar a violencia física. Su hijo, quien cursa la primaria, fue golpeado, abofeteado y lesionado con objetos, incluido un ataque con tijeras que le dejó una herida en la cabeza.
«La gota que derramó el vaso fue cuando al momento de recoger a mi niño, nos menciona que el niño agresor le clavó unas tijeras en el lado izquierdo de la cabeza y en el lado derecho le dio un puñetazo», relató.
La madre aseguró que, pese a entregar más de cuatro cartas y mantener al menos diez reuniones con personal docente y directivo desde octubre de 2024, sus reportes fueron ignorados. Indicó que la institución nunca notificó las agresiones y solo se enteraban de ellas al recoger al menor.
«Sufre de acoso desde agosto o septiembre del 2024, siempre lo documenté, siempre puse cartas, siempre envié documentos donde se comprobaba que mi niño estaba siendo afectado. Más no se me atendía y hasta el momento estamos en mayo y nadie se ha hecho responsable por este daño», declaró.
Ramos denunció también que la respuesta del Instituto a un requerimiento de la Comisión Estatal de Derechos Humanos fue negarlo todo. “La respuesta que dio el Instituto Hispano Inglés a la Comisión Estatal de Derechos Humanos fue que era mentira, que no hubo agresiones”, apuntó.
A pesar de haber acudido a la Comisión Estatal de Derechos Humanos y a la Fiscalía especializada en derechos humanos, la madre lamentó que ninguna instancia avanzó en la investigación. «Me dijeron que no iba a proceder nada, porque el agresor de mi niño tenía ocho años y no había nada que hacer según la ley», explicó.
También mencionó que el niño agresor proviene de otro colegio, del cual habría sido retirado tras otro ataque grave: “Presuntamente, le había clavado un lápiz en el cuello a otro niño y estuvo hospitalizado”.
La única medida implementada por el Instituto, según Ramos, fue una solicitud para observar al agresor durante 20 días hábiles, sin que esto resultara en sanción alguna. “No pasaron ni 20 días cuando ya estaba pateando a sus compañeros, golpeando con objetos, incluso con una pistolita de plástico disparó a mi hijo en el pecho”.
Además, acusó a personal docente de revictimizar a su hijo: “Los maestros estuvieron diciéndole a compañeros de otros salones que no era cierto que mi niño había sido agredido, que el otro niño solo se defendía. Eso es mentira”.
Ramos también criticó la falta de actuación por parte de la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado (SEGE) y la Secretaría de Educación Pública (SEP) a quienes asegura haber informado del caso desde febrero sin obtener respuesta.
Finalmente, aseguró que no es el único caso, ya que otras madres también reportaron situaciones de bullying, aunque en su caso la violencia fue constante y con consecuencias psicológicas graves para su hijo.


