San Luis Potosí, SLP.- Lo que queda del PRI en San Luis Potosí sigue arrastrando una crisis económica que, más que coyuntural, parece estructural. Entre laudos impugnados, convenios rezagados y pagos fraccionados, el partido apenas logra sostener su operación, reveló Alberto Rojo Zavaleta, secretario técnico del Consejo Político Estatal.
Detalló que, se están pagando actualmente dos convenios laborales pendientes, que ascienden a 160 mil pesos, pero ya solamente están pendientes de pago 80 mil pesos, de los cuales 30 mil se deben de liquidar esta semana y el resto a mediados de agosto.
El panorama es poco alentador: además de las deudas ya calendarizadas, el PRI enfrenta un laudo aún en proceso de impugnación y siete juicios laborales activos, que podrían agravar la asfixia financiera del tricolor, cada vez más debilitado en lo político y en lo económico.
Rojo Zavaleta señaló que, cuando se toma la decisión de separar a un trabajador, necesariamente tienen que pagarle lo que establece la ley, «osea no puedes alegar ante la autoridad laboral que no trabajaban, que eran flojos, de alguna forma hay una relación laboral y la ley dice que cuando el patrón decide terminar la relación tiene que cubrir un finiquito y algunas prestaciones laborales que deben de cubrirse».
Los errores de las dirigencias pasadas —en donde, por omisión o negligencia, no se resolvieron conflictos laborales a tiempo— hoy condicionan el ya limitado margen de maniobra del partido. Mientras tanto, el otrora dominante PRI sobrevive entre pagos parciales y juicios en espera de sentencia.
Reconoció que, esta situación que deja por el momento al partido sin muchos recursos, pues siguen pagando asuntos pendientes heredados por los anteriores líderes estatales, sobre todo en cuestión laboral.


