Tailandia.- Tigres, elefantes y monos como Yong, un macaco explotado en una plantación de cocos, reciben atención médica en el primer hospital de fauna silvestre de Tailandia, abierto este mes por la Fundación Amigos de la Fauna Silvestre de Tailandia (WFFT).
El centro, único en su tipo en el país, atiende a decenas de animales víctimas del maltrato y el comercio ilegal. Tras ser rescatado, Yong fue sedado, evaluado médicamente y liberado de la argolla que lo mantenía encadenado. Luego fue esterilizado para unirse a otros primates en rehabilitación.
Con más de 900 animales bajo su cuidado, el hospital reemplaza una antigua clínica y cuenta con quirófanos y salas de tratamiento. “El bienestar animal es terrible”, advirtió Edwin Wiek, fundador de WFFT, que ahora asesora al gobierno tailandés en temas de conservación.
Además del rescate, la organización impulsa cambios en las plantaciones de coco para eliminar el uso de monos recolectores y proyecta crear un laboratorio forense que permita rastrear el origen de animales traficados.


