Ciudad de México.- Aunque la hepatitis viral representa un desafío global, México ha logrado avances significativos en la detección, tratamiento y curación de hepatitis C, al tiempo que mantiene campañas de vacunación para hepatitis A y B, siguiendo su objetivo de eliminación para 2030.
En los últimos cinco años, se aplicaron más de 8 millones de pruebas de detección de hepatitis C en México, lo que permitió identificar a 33 mil personas infectadas y brindarles tratamiento gratuito, con una efectividad del 95 % en quienes completaron el tratamiento.
Adicionalmente, desde el inicio del Programa Nacional de Eliminación de Hepatitis C, se han curado más de 22 700 personas y se han realizado 2.3 millones de pruebas desde el inicio de esta iniciativa.
A nivel institucional, el IMSS reportó que en 2022 aplicó 469 581 pruebas rápidas, de las cuales 2 150 resultaron positivas y casi 2 000 recibieron tratamiento, con una tasa de curación cercana al 95 %.
Se estima que en México viven alrededor de 532 000 personas con hepatitis C; sin embargo, solo el 25 % conoce que está infectado y apenas el 1 % recibe tratamiento.
La prevalencia en la población general estimada es de 0.4 a 0.5 %, mientras que para poblaciones vulnerables (personas con VIH, consumidores de drogas inyectables, receptores de sangre antes de 1995) puede llegar a casi el 2 %.
En 2024 se documentaron en el país 2 070 casos de hepatitis A, 2 249 de hepatitis C y 542 de hepatitis B.
La cobertura de vacunación infantil contra hepatitis B ronda el 83 % en menores de un año (datos de 2022), ligeramente por debajo del promedio global, pero próxima a las metas establecidas.
La vacuna contra hepatitis A se aplica a los 12 y 18 meses, mientras que hepatitis B se inicia al nacimiento y continúa a los 2 y 6 meses.
La hepatitis C a menudo es asintomática; 80 % de los no diagnosticados desarrollan enfermedad crónica, incluyendo cirrosis o cáncer de hígado.
Los principales factores de riesgo incluyen trasfusiones sanguíneas antes de 1995, uso de drogas intravenosas, tatuajes o piercings sin esterilización, procedimientos de atención médica en condiciones inseguras, y coinfección con VIH.
En profesionales de la salud, la seroprevalencia oscila entre el 0.5 y 1.3 %, similar a la población general.
El Plan Nacional de Eliminación de la Hepatitis C, implementado desde 2019-2020, promueve pruebas diagnósticas gratuitas, tratamiento universal, campañas de sensibilización y capacitación de profesionales sanitarios.


