Bogotá.- Una pareja en Colombia sorprendió al registrar a su hija recién nacida con el nombre «Chat Yipiti», una clara referencia a la inteligencia artificial ChatGPT. El hecho, que ocurrió en una oficina de registro civil en el departamento del Atlántico, rápidamente se volvió viral en redes sociales y ha abierto una conversación nacional sobre la influencia de la tecnología en la vida cotidiana.
Según los funcionarios del registro, el nombre no fue rechazado debido a que no incumple con las normas legales del país, que permiten cierta libertad en la elección de nombres, siempre y cuando no atenten contra la dignidad del menor.
Los padres, entrevistados por medios locales, afirmaron que eligieron el nombre en honor a la herramienta de inteligencia artificial de OpenAI, que según ellos “les ayudó durante el embarazo con información médica, recetas, consejos y hasta canciones de cuna”. “Nos pareció un nombre único y moderno. Esta tecnología fue una especie de compañera en este proceso, y queríamos que eso quedara reflejado”, afirmó la madre.
El caso ha dividido opiniones. Mientras algunos usuarios en redes celebran la originalidad y defienden el derecho de los padres a elegir nombres fuera de lo común, otros consideran que se trata de una decisión cuestionable que podría afectar a la niña en el futuro, especialmente en entornos escolares o laborales.
Expertos en psicología infantil han señalado que, aunque no hay una norma que prohíba nombres inspirados en tecnología, es importante considerar el impacto social y emocional que pueden tener. “Un nombre puede influir en la percepción que otros tienen de una persona, y también en la identidad que construye sobre sí misma. Es fundamental pensar en el bienestar del menor a largo plazo”, explicó la psicóloga Carolina Mendoza.
Este no es el primer caso en el mundo en que los avances tecnológicos inspiran nombres. En años recientes, se han documentado nombres como «Google», «Facebook», e incluso «Alexa» en distintos países. Sin embargo, «Chat Yipiti» podría ser uno de los primeros casos documentados que alude directamente a una IA conversacional.
El registrador nacional no ha emitido declaraciones oficiales sobre este caso en particular, pero algunos congresistas ya han sugerido revisar la normativa para evitar posibles abusos o decisiones que pongan en riesgo el bienestar infantil.
Por ahora, la pequeña «Chat Yipiti» es oficialmente ciudadana colombiana, y su nombre, con todo lo que implica, ya forma parte del registro civil del país.


