Parece que, en general San Luis Potosí registra un crecimiento sostenido en diferentes indicadores como vivienda, empleo y economía, sin embargo, algunos relacionados con la salud púbica se estancan y parece que será el talón de Aquiles de esta administración.
Por segundo año consecutivo, el estado de San Luis Potosí se ubicó entre las cuatro entidades federativas de la República Mexicana con las tasas más altas de defunciones fetales por cada 100 mil mujeres de 15 a 49 años.
A partir del análisis de los dos últimos reportes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), se da a conocer que, en el año 2023 las tasas más altas fueron: San Luis Potosí liderando con 92.8; Durango, con 91.1; el Estado de México, con 89.0; y Guanajuato con 81.0 %.
Para el 2024, la situación se mantuvo prácticamente igual,pero con algo de variación en la tasa, ya que ahora Colimaencabezó con 86.5; San Luis Potosí con 84.9; el Estado de México con 82.7; y Guanajuato con 81.0%.
El Inegi estableció 4 escalas para tasar al país: de 25 a 50 muertes como las más baja; de 50.1 a 65 y 65.1 a 80 muertes como intermedias; y mayor de 80 defunciones como la tasa más alta por cada 100 mil mujeres en edad fértil.
Explica que el denominador para el cálculo de la tasa corresponde a la estimación de población que elabora el INEGI con base en el Marco de Muestreo de Viviendas.
Aduce que la información sobre el fenómeno de la mortalidad fetal permite conocer y comparar el volumen, tendencias y características de este hecho demográfico en los diferentes ámbitos geográficos del país.
Esto se traduce en poder generar un “insumo para el análisis y evaluación de acciones dirigidas a la elaboración de programas de salud materno infantil”, recomienda.
Los que no pudieron nacer
Aunque la entidad potosina destacó en términos de tasa proporcional, en el período en comento se registró un decremento del 7 por ciento en defunciones fetales, subraya el reporte federal en la materia.
Precisa que el año 2023 durante las atenciones de parto desafortunadamente murieron 706 productos fetales, de las cuales 526 se registraron por captación tradicional y180 como casos complementarios captados por la Secretaría de Salud, incorporados en formato digital.
En contraparte, el año pasado la mortalidad de fetos correspondió a 652 muertes, 513 por captación tradicional y139 como casos complementarios captados por la Secretaría de Salud, incorporados en formato digital.
Es decir, en el 2024 fallecieron 54 fetos menos, que, en términos porcentuales se tradujo en una reducción del 7 %.
Las causas del adiós
En lo general, el Inegi expone que el mayor porcentaje de muertes se registró en fetos con un peso menor de 1 001 gramos, con 63.1 por ciento; el menor porcentaje correspondió a fetos con peso de 4 001 a 5 000 gramos, con 1.0 por ciento.
A su vez, subraya que el mayor porcentaje de fallecimientoscorrespondió a embarazos únicos, con 93.7 por ciento; le siguieron los gemelares, con 6.1 por ciento y los múltiples, con 0.2 por ciento.
Con base en la edad gestacional (duración del periodo de gestación), las muertes fetales intermedias (20 a 27 semanas) representaron el mayor porcentaje de casos, con 37.8 por ciento; siguieron las tardías (28 semanas y más), con 34.5por ciento y las precoces (12 a 19 semanas), con 27.1 por ciento.
Agrega que las afectaciones al feto por factores maternos y por complicaciones tanto del embarazo como del trabajo de parto y del parto mismo fueron las principales causas de muerte fetal con 44.7 por ciento.
Después le siguieron otros trastornos originados en el período perinatal, con 26.6 por ciento. De las muertes fetales, 81.8 por ciento ocurrió antes del parto; 16.8 por ciento, durante el mismo y en 1.4 por ciento, no se especificó el momento.


