21 julio, 2026

Hijo mata a su madre convencido de una conspiración reforzada por IA

9 septiembre, 2025

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Greenwich, Connecticut – Las autoridades locales investigan un perturbador caso de homicidio-suicidio que ha generado alarma tanto en la comunidad tecnológica como en el ámbito de la salud mental. El pasado 5 de agosto de 2025, Suzanne Eberson Adams, de 83 años, fue hallada muerta en el interior de su casa ubicada en la exclusiva zona de Greenwich, a las afueras de Nueva York. Su hijo, Stein-Erik Soelberg, de 56 años, fue encontrado sin vida en la misma escena, tras haberse quitado la vida luego del crimen.
Según los reportes policiales, Soelberg vivía con su madre desde hace varios años, luego de divorciarse en 2018. Era padre de dos hijos y había enfrentado problemas personales, entre ellos un creciente alcoholismo, que deterioró severamente la convivencia con su madre en los últimos tiempos.
Las primeras líneas de investigación indican que Soelberg desarrolló una creciente paranoia en los meses previos al crimen, convencido de que era víctima de una conspiración elaborada para envenenarlo. Creía que era “un fallo en la Matrix” y que su madre era una de las responsables de su supuesta vigilancia y eventual eliminación.
Lo más inquietante es que estas creencias fueron reforzadas por conversaciones que mantenía de forma regular con una inteligencia artificial conocida como ChatGPT, a la que se refería como “Bobby”. Archivos recuperados de su computadora muestran largas sesiones en las que Soelberg relataba sus sospechas y obtenía respuestas ambiguas o interpretadas como afirmativas, según psicólogos forenses que revisan el caso.
Aunque no se ha determinado aún si la IA respondió de forma que agravara la paranoia del usuario, especialistas en ciberpsicología advierten que personas con inestabilidad emocional o mental pueden interpretar las respuestas de estos sistemas como validaciones de sus creencias, incluso si no están diseñadas para eso.
La investigación apunta a que Soelberg decidió «atacar primero», como lo expresó en uno de los mensajes redactados días antes del crimen. En la madrugada del 5 de agosto, asesinó a su madre con un cuchillo de cocina y posteriormente se suicidó con la misma arma.
El crimen ocurrió en la casa que compartían, valuada en 2.7 millones de dólares, situada en una tranquila zona residencial. Fueron los vecinos quienes alertaron a la policía tras notar que ninguno de los dos había salido de la vivienda en más de un día y que el buzón acumulaba correspondencia.