21 julio, 2026

Crónica | La noche en que la frontera de San Luis Potosí y Zacatecas se fracturó

24 noviembre, 2025

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La noche del domingo cayó pesada sobre los llanos que separan a San Luis Potosí de Zacatecas. Allí, donde la oscuridad se derrama entre brechas polvorientas y terrenos que unos y otros reclaman, entró un reporte al 911 que alteró la calma artificial de la guardia: “posible hallazgo de cuerpos en la brecha El Salvador”.

Era un aviso que, en esa región, nunca llega solo.

Apenas unos días antes, en Ahualulco, habían encontrado cinco cuerpos, víctimas que habían sido arrebatadas en Zacatecas, —según familiares— y probablemente asesinadas allá y arrojadas de este lado de la línea. Un patrón que se repetía, como un eco macabro, en el límite donde la jurisdicción se vuelve un juego de sombras.

Un llamado al 911

Desde Salinas y Villa de Ramos se enviaron dos unidades. En la base de Salinas, solo cuatro elementos podían salir: los demás estaban rindiendo el informe policial de una detención por narcomenudeo. Tomaron la camioneta sin balizamiento, la prestada por el municipio, esa que a veces usa la Policía Municipal y a veces la Guardia Civil Estatal. No era la primera vez; en los límites nada funciona sin esos convenios de apoyo, sin esos vehículos prestados que cruzan de un lado a otro como puentes improvisados.

Partieron en la noche, la brecha parecía infinita.

La base de Salinas llegó primero. Encontraron a elementos de Zacatecas ya dentro de la escena del hallazgo, iluminando el terreno con luces blancas que recortaban siluetas entre la maleza.

Minutos más tarde llegó el grupo de Villa de Ramos. Todo parecía seguir el protocolo que ambos estados han repetido decenas de veces: revisar, coordinar, delimitar territorio.

Pero la atmósfera cambió cuando los zacatecanos comenzaron a preguntar por el vehículo sin balizamiento. Al principio, los potosinos pensaron que sería un trámite más: explicar el comodato, mostrar documentación después, aclarar que estaban ahí por un reporte oficial.

Luego vino el anuncio que nadie esperaba: serían detenidos.

La noticia viajó de inmediato a San Luis Potosí, donde la incredulidad se convirtió en alerta. Se hicieron llamadas a Zacatecas. La respuesta fue tibia: “Estamos revisando la situación”. Luego: “En breve les informamos”.

El tiempo pasó, la noche avanzó, y entonces el silencio se rompió por un lugar inesperado: las redes sociales.

El mensaje que lo incendió todo

El secretario general de Gobierno de Zacatecas, Rodrigo Reyes Mugüerza publicó un mensaje contundente:

“Hace unos momentos, la Secretaría de Seguridad Pública me informó que, al realizar actividades propias del operativo permanente «Vigilante Nocturno», elementos de las Fuerzas de Reacción Inmediata localizaron siete cuerpos sin vida en los límites territoriales de San Luis Potosí y Zacatecas. A unos cuantos metros de distancia, fue localizado un vehículo con manchas hemáticas, a bordo del cual se encontraban cuatro probables responsables que fueron detenidos y que, presuntamente, serían elementos pertenecientes a la Guardia Civil del Estado de San Luis Potosí”, se leía en su cuenta.

El caso, que apenas horas antes parecía un procedimiento rutinario en la frontera, se convirtió en un estallido mediático. Desde San Luis Potosí, la sorpresa fue inmediata: ni siquiera habían sido requeridos para entregar la documentación del vehículo, del reporte al 911, de la salida de los elementos. Nada. Las acusaciones llegaron antes que las preguntas.

Los compañeros de Villa de Ramos, testigos directos, confirmaron algo distinto: en el lugar solo les mencionaron la falta de oficio de comisión y el uso de un vehículo civil. Nunca nada sobre homicidios. Ellos mismos alcanzaron a grabar el momento de la detención, como si supieran que esa noche iba a necesitar testigos.

El rompecabezas que no encaja

En San Luis Potosí insisten:

Los agentes estaban en Salinas cuando se recibió el reporte. Su salida quedó registrada. La ruta está trazada. El vehículo está documentado.

Y aún así, Zacatecas no ha pedido nada de eso.

“Es una acusación muy grave” —le cuestionan al titular de la SSPC Estatal, Jesús Juárez Hernández— “Lo que pedimos es una investigación profesional y responsable”, responde.

La herida en la línea fronteriza

La coordinación entre ambos estados ha sido un ejercicio de confianza. La Carretera 49 cruza de una entidad a otra como si se burlara de las fronteras. Un kilómetro es San Luis, el siguiente es Zacatecas, y después vuelve a ser San Luis. En esa ambigüedad han trabajado en conjunto: unos llegan primero a un auxilio, otros después; unos levantan cuerpos del lado potosino, otros del zacatecano. Siempre con coordinación… hasta ahora.

“Algo que para nosotros es un protocolo, ahora nos resultó al afectar a estos cuatro compañeros”, puntualizó Juárez Hernández.

Lo que queda por delante

Mientras la Fiscalía de Zacatecas avanza, las preguntas se multiplican en ambos estados:

¿Qué pasó realmente en ese operativo?

¿Por qué se transformó una revisión de vehículo en una acusación de homicidio?

¿Quiénes eran las víctimas?

¿Y por qué la noticia se lanzó al público antes de ser compartida con quienes habían enviado a sus elementos a auxiliar?

San Luis Potosí no plantea romper la coordinación, pero sí endurecerla: Más personal, más protocolos, menos margen para interpretaciones peligrosas.

Este lunes se amaneció con cuatro elementos potosinos detenidos, siete cuerpos sin identificar y una frontera que se mantiene más tensa que nunca. Una frontera donde, de pronto, lo que antes era cooperación se convirtió en sospecha.