San Luis Potosí, SLP.- La relatoría de los familiares de la víctima permiten describir cómo la violencia en el seno de una relación sentimental crece con cada golpe, gritos, caras largas y malos tratos, y en el peor de los casos, concluye en el fallecimiento de una madre, una hermana o como en este caso, de una hija.
Después de 6 años, un feminicida en contubernio con una mujer que tenía problemas con la víctima, finalmente recibió una sentencia condenatoria de 23 años y 9 meses de prisión, así cono una multa de 2 mil 375 Unidades de Medida y Actualización (UMA), o sea, 200 mil 663.75 pesos.
Todo se remonta al 16 de noviembre del año 2019 aproximadamente en un horario de entre las 02:00 y las 04:00 horas de un municipio no identificado de la entidad potosina, donde la pareja de la víctima estaba por privarla de la vida de manera extremadamente violenta.
En compañía de una mujer, infringiendole lesiones mediante la utilización de un objeto cortante y uno contundente a nivel de cuello y cabeza provocándole una hemorragia subaracnoidea laceración cerebolosa(sic) y traumatismo craneoencefálico.
Horas más tarde en un lote baldio, a las 10:00 horas fueron localizados sus restos humanos, depositados en 2 bolsas de plástico.
A partir de ese momento, el Ministerio Público tipificó el crimen como feninicidio solicitando una pena de 50 años de prisión, una sanción pecuniaria de 5000 UMA (422 mil 450 pesos) y el pago de reparación del daño.
La saña en cada lesión
Al iniciar las indagatorias, los testimonios de la madre y la hermana de la víctima, expusieron cuándo fue la última vez que tuvieron contacto con ella, sobre todo, el vínculo «tóxico» que mantenía con su pareja sentimental.
La madre dijo que su hija ya tenía tiempo de sostener una relación amistosa con la amiga del hoy victimario, motivo por el cual sabia en donde vivía junto con él, y que mantenían una relación «toxica y agresiva por cómo le hablaba, y varias veces la jaloneo en la calle».
A su vez, la hermana declaró que al momento de presentarse al domicilio de su familiar, logró ver por la ventana, que en el interior de la casa había otra mujer, con la cual la víctima había tenido problemas.
Según la necropsia realizada al cadáver, el cuerpo presentó heridas producidas por objeto cortante en región facial, región ciliar derecha e izquierda, región malar izquierda, antebrazo izquierdo, mano zquierda entre los dedos anular y meñique.
Aunado a ello, otra herida en la cara anterior del cuello, de 11 centímetros, interesando piel, teijido celular subcutáneo y tejido muscular; y lesiones producidas por objeto contundente en región frontal; dos heridas en la región occipital derecha, otra en región temporo occipital izquierda; que, al abrir dicha cavidad, observó que fracturaron y hundieron el hueso occipital de la parte posterior de la cabeza.
En consecuencia, la causa del deceso fue «laceración cerebelosa y hemorragia aracnoidea secundaria a traumatismo creaneoencefálico;» ocurrido entre las 02:00 y 04:00 horas del 16 de noviembre del 2019, de acuerdo con el cronotanatodiagnóstico.
Por su parte, la opinión del perito en criminología, advirtió que la mujer solamente tenía la mano derecha libre, además de presentar signos de defensa; así, concluyó que las lesiones inferidas, por sus características, número y zona donde se produjeron, revelaron «infamia o vileza» en su ejecución.
Finalmente, en cuanto a que el cuerpo fue expuesto de cualquier forma depositado o arrojado en un lugar público, se justificó con el testimonio quienes de manera coincidente manifestaron que aproximadamente a las 10:25 horas del 16 de noviembre del 2019, reportaron hallazgo de una bolsa de plástico color negro con restos humanos en un terreno baldio.
Enlazó a las pruebas anteriores, el análisis georefencial, cuyo resultado ubicó el teléfono de la víctima el 14 de noviembre del 2019, en un radio cercano a donde se encuentra el domicilio donde vivía con el acusado.
Incluso, tomó en consideración el testimonio del doctor legista, quien estableció como hora del deceso de la víctima, entre las 2:00 y 4:00 horas del 16 de noviembre del 2019.
«Se arriba a la convicción de que durante las primeras horas del 16 de noviembre del 2019, la victima se encontraba en el interior del domicilio donde vivia con el acusado, persona con la cual no sostenia una relación sana, sino ‘tóxica’ en la que habia malos tratos, faltas de respeto e incluso golpes», señaló la resolución del Poder Judicial del Estado, dictada en agosto pasado.
Por lo que, si el deceso ocurrió alrededor de las 4:00 horas del mismo dia, se infiere que ocurrió en el interior de ese domicilio y que fue ejecutado por el asesino, junto con la otra mujer, mismos que después de ocultar el cuerpo en bolsas de plástico, lo depositaron en un lugar público.


