21 julio, 2026

Ganaderos de Chiapas exigen cierre inmediato de la frontera sur ante 6,703 casos de gusano barrenador en 2025

5 diciembre, 2025

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San Luis Potosí, SLP. – Productores ganaderos en el estado de Chiapas — fuertemente golpeado por el gusano barrenador — han lanzado un llamado urgente para que se cierre la frontera sur del país, con el fin de frenar la entrada de ganado supuestamente contaminado proveniente de Centroamérica, especialmente de Guatemala.

Las cifras recientes revelan la gravedad del brote: en todo México, durante 2025 se han reportado miles de casos. Según información actualizada por el organismo sanitario, se han confirmado 6,703 casos en animales afectados en diversos estados del sur y sureste, entre ellos Chiapas — donde se concentran la mayoría de los contagios.

Los afectados no son sólo bovinos; otras especies como caninos, equinos, porcinos, ovinos, caprinos e incluso aves se han detectado con infestaciones.

El cese del ingreso de ganado por la frontera sur: consideran que es imprescindible “cerrar la frontera con Guatemala”, para impedir que se introduzca ganado ilegal que fuente del brote.

Que se expanda y refuerce el llamado Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Animal, con controles estrictos, monitoreo sanitario, cuarentenas, revisión de ganado y detención del contrabando.

Campañas reales y sostenidas de sanidad animal — desparasitación, tratamiento de heridos, control de plagas — y cooperación del gremio ganadero para reportar casos y eliminar animales contaminados antes de que contagien más. (Tal como lo han señalado productores locales.)

Uno de los productores entrevistados expresó:

“Que no entre ganado a la frontera… que quede totalmente controlada la entrada al contrabando de ganado que entra por ese lado.”

Las consecuencias del brote y de los cierres fronterizos ya se sienten en el sector:

La exportación de ganado mexicano se ha desplomado: entre enero y abril de 2025, la exportación cayó un 60 % respecto al mismo periodo de 2024.

Para muchos productores, la crisis sanitaria se suma a problemas estructurales: la incertidumbre en políticas sanitarias, la paralización de exportaciones, la caída en ingresos, lo que desmotiva a quienes ven afectada su actividad. (Como señalaron ganaderos de Chiapas.)

Además del impacto económico, existe preocupación por el riesgo sanitario para humanos y animales domésticos, pues la plaga ha sido detectada más allá del ganado.

Según el análisis de entidades del sector, sin un control fronterizo eficaz y medidas sanitarias sólidas, la reactivación de la exportación y la recuperación del sector pueden tomar meses — o incluso años.

A pesar del respaldo de diversos ganaderos y productores, la medida de cerrar la frontera sur enfrenta serios retos:

La frontera México–Guatemala tiene cientos de kilómetros, con rutas múltiples de ingreso, por lo que controlar el tráfico — legal e ilegal — requiere recursos, personal e infraestructura. Las alertas recientes mencionan que están ingresando decenas de miles de cabezas de ganado al mes sin control sanitario.

Algunos críticos señalan que grupos delictivos se benefician del contrabando de ganado, lo que dificulta la vigilancia y convierte la frontera en una zona difícil de monitorear.

Las autoridades encargadas de sanidad animal reconocen que los controles implementados — inspecciones, cuarentenas, tratamientos — no han sido suficientes, sobre todo ante la magnitud del flujo de ganado.

Que el Gobierno Federal, a través de la SENASICA y autoridades de seguridad, decida reforzar la vigilancia en la frontera sur, con retenes, revisiones sanitarias, suspensión de ingreso de ganado no registrado, y detención del contrabando. Esa ha sido la principal petición de los productores.

Que se active un plan nacional de control: liberación de moscas estériles (o reactivación de esa estrategia), campañas de desparasitación, sanidad animal, educación y concientización entre productores para denunciar, tratar y reportar casos de infestación. El llamado también incluye a exportadores e industria ganadera.

Que se acompañe la estrategia sanitaria con apoyo económico y técnico a ganaderos afectados, para evitar quiebras, asegurar tratamientos, y restablecer la confianza en la producción nacional.

Vigilancia epidemiológica también para especies no bovinas (caballos, perros, otros animales) y alerta sanitaria pública, dado que la plaga no afecta solo al ganado.

La petición de cerrar la frontera sur planteada por los ganaderos de Chiapas no es solo una demanda sectorial: representa un llamado urgente ante una crisis sanitaria, económica y productiva que amenaza seriamente al sector ganadero, a las exportaciones nacionales y a la sanidad animal en todo México. Sin un control fronterizo eficaz y una estrategia integral de combate al gusano barrenador, el riesgo de propagación permanece alto. Para los productores, esta medida es indispensable — y urgente.