San Luis Potosí, SLP.- La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), a través de su Comité de Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales, en el marco de la celebración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, insta a las autoridades de los distintos órdenes a materializar efectivamente los fines consagrados en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en cuanto a la prevención, la sanción y la erradicación de la violencia contra las mujeres y también exhorta a la sociedad civil a seguir realizando su importante labor en este sentido, ya que sólo a través del esfuerzo conjunto se logrará erradicar la violencia contra la mujer.
La Comisión Ejecutiva indica que la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (OU), mediante la resolución 54/134 Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer del 17 de diciembre de 1999, declaró el 25 de noviembre de cada año como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, con el propósito de organizar «actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública respecto del problema de la violencia contra la mujer».
Cabe mencionar que este día fue elegido a fin de conmemorar el brutal asesinato de las hermanas María Teresa, Minerva y Patria Mirabal en la República Dominicana durante la dictadura de Rafael Trujillo en 1960.
La CEAV resalta que misma Asamblea General de la ONU, mediante la resolución 48/104 de 20 de diciembre de 1993, proclamó la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, definiéndola como: «todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada».
De igual forma, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará), adoptada por la Organización de los Estados Americanos (OEA) el 9 de junio de 1994 y publicada en el Diario Oficial de la Federación el 19 de enero de 1999, refiere que «la violencia puede producirse tanto en la esfera pública como en la privada, que en ambos casos se transgreden los derechos humanos de las mujeres y obliga a los Estados a establecer políticas públicas de prevención y a proporcionar servicios de atención y apoyo a las víctimas».
A fin de dar seguimiento a los compromisos asumidos por los Estados Parte de la Convención, así como contribuir al logro de los propósitos y facilitar la cooperación técnica entre los distintos Estados Parte, en 2004 la Conferencia de Estados Parte de la Convención de Belém do Pará instauró el Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belem do Pará (Mesecvi).
De manera reciente, destaca la CEAV, el Mesecvi, en la Guía para la aplicación de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer sostiene, respecto de la violencia contra las mujeres, que «aunque se ha avanzado considerablemente en toda la región en promover la interpretación de la violencia contra la mujer como una violación de los derechos humanos, las actitudes patriarcales y los estereotipos profundamente arraigados con respecto a las funciones y responsabilidades de las mujeres y los hombres en la familia y la sociedad siguen reforzando la desigualdad».
Respecto de los índices de violencia contra las mujeres en el país, la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh), realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), entre el 3 de octubre y el 11 de noviembre de 2011, arrojó que de un total de 42 millones 976 mil 277 mujeres, de entre 15 años y más, 24 millones 569 mil 503 son mujeres casadas o unidas, de las cuales, 11 millones 18 mil 415 vivieron algún episodio de maltrato o agresión durante su vida conyugal, mientras que 8 millones 237 mil 502 vivieron violencia durante los últimos 12 meses previos a la entrevista. El número de mujeres casadas o unidas que fueron agredidas físicamente por su pareja es de 2 millones 842 mil 309, mientras que 1 millón 288 mil 793 mujeres casadas o unidas sufrió algún tipo de agresión sexual.
Las cifras porcentuales derivadas de la Endireh señalan que 68% de las mujeres de entre 30 y 39 años han enfrentado al menos un episodio de violencia o abuso. 52.9% de las mujeres que se casaron o unieron antes de los 18 años fueron más propensas a haber padecido violencia de pareja, respecto de las mujeres que se casaron entre los 25 y más años de edad (43.4%). Entre las mujeres que se han unido o casado dos o más veces, el nivel de violencia es mayor (54.6%), a diferencia de las que sólo han tenido una unión o matrimonio (48.7%). Finalmente, 32 % de las mujeres ha padecido violencia sexual por parte de agresores distintos a su pareja.



